El dilema de hoy y de siempre cada tanto.
El péndulo se aproxima al lugar en que empezamos a discutir competitividad.
Como jugamos una carrera a ver quien es mas correcto políticamente NADIE se presta a pronunciar la palabra del millón.
“DEVALUACIÓN”
No es tan difícil, hasta un paisano pelotudo como yo se da cuenta, pero igual escuchas a los políticos y economistas hacer contorsiones para zafar del tema.
Mientras, el futuro Remes, que sabrá Dios quien carajo será en esta oportunidad, le estará sacando punta al lápiz de sus cuentas para pegar otro guadañazo.
Los progres aúllan. Están acostumbrados al estado de bienestar eterno a costo cero y se hacen los idiotas viendo que el tipo de cambio se va atrasando con una inflación del 30%. Total nos cagan a subsidios en tarifas de servicios públicos y a los pobres les tiran un plan para que puedan disfrutar de la plata dulce a su manera: moto, plasma y feriado largo.
Política pura mientras dura.
Se está cortando porque la cuerda esta tensa. La brecha entre oficial y blue se agranda, la inversión cae, los cepos no resultan y pasa lo que todo el mundo sabe: no hay Moreno, ni inútil que lo siga y obedezca, que pueda hacer durar este engendro.
Hasta un pelotudo principista como yo se da cuenta.
Lo que viene es lo de siempre. Poco a poco tomarán coraje y mas temprano que tarde, un ilustre funcionario nos saqueará el bolsillo proletario.
Y saltarán los valientes justicieros a pedir por los pobres que fueron despojados con la devaluación y la política monetaria nueva del 50% de sus salarios. “Que no sirve, que obliga a reabrir las paritarias, que dispara la inflación y bla , bla y mas bla” será la sanata que de tan repetida aburre.
Esto es así. Fue siempre y lo seguirá siendo mientras insistamos con este contrato perverso que supone convalidar con el voto políticas económicas cortoplacistas que cada 10 años arriban al mismo punto porque las dejamos en manos de corruptos que se valen de ellas para ganar elecciones que los perpetúen en el poder.
Entre medio, hablamos de viajar a la estratosfera y llegar a Japón en 20 minutos con el Carlo o del tren bala entre Buenos Aires, Rosario, Córdoba con una yegua pintada en la máquina.
Entre medio votamos así. Y bue. Vos me pones el presidente y te cagas de risa 10 años pero al final… pagas la cuenta. Todo llega. El que las hace las paga… entre nosotros el pueblo.
Entre ellos… los chorros, siempre zafan.
Compren lechuga los que puedan. No falta mucho.
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