domingo, 29 de mayo de 2016

Altar de la Patria. Memoria 8

La columna de hoy va dedicada a los que están azorados con las declaraciones de Bonafini después de la cumbre con Bergoglio.

Para recordar de donde venimos y valorar los esfuerzos que estamos haciendo por salir de la oscuridad.

Relato, siempre relato de los especialistas del relato.

Sigo en abril de 1974.

López Rega saca de la galera el “Altar de la Patria”, un mausoleo gigantesco y multimillonario donde, sin consultar a nadie, pensaba depositar los restos de todos los próceres.

Juan Carlos Basile, de Vivienda y Urbanismo, firma el proyecto. El congreso vota a favor, aplaude y se conmueve como si declarara la independencia en la casita de Tucumán.

Ponen la piedra fundamental en la Av. Figueroa Alcorta en la intersección con la calle Austria, donde ahora está el edificio de la TV pública, ex ATC.

Rompen la calle, dinamitan un puente, llenan de carteles y crean un caos de tránsito.

Bienestar Social Ministerio del Pueblo y Secretaría de Vivienda y Urbanismo prometen el ALTAR DE LA PATRIA “hermanados en la gloria vigilamos los destinos de la Patria, que nadie use nuestro recuerdo para desunir a los argentinos”, decía un cartel que yo veía desde el balcón de mi abuela.

Pasa el tiempo. El proyecto no avanza mas que en el relato, los obreros encuentran cables, cloacas y la base del monumento frustrado a Eva Perón. Cada día que pasa la obra cuesta mas y mas. El tránsito de la avenida se enloquece. Hay protestas, nadie explica nada. El altar se convierte en basural y nido de ratas en pleno barrio Parque. Fin de relato mientras se roba al pueblo en nombre de la memoria de sus “héroes”.

Al mismo tiempo se despachan a Mor Roig que encontrará su turno en la gran interna peronista.

“Moriré el día que tenga que morir, pero moriré en la preocupación de la cosa política” dijo el ex ministro antes de correr la misma suerte de Rucci. Otra Traviata! Esta vez con 32 agujeros.

Ministro del interior de Lanusse, artífice de la Hora del Pueblo y del GAN (gran acuerdo nacional), democrático, dialoguista, radical de la línea nacional de Balbín.

Un frío día de julio del 74, ya retirado de la política, sin un solo custodio, mientras almorzaba con amigos en “Rincón de Italia”, restorán de San Justo, fue asesinado por la espalda.

¿Podes imaginar el estado de enfermedad moral que afectaba entonces a la Nación? Cruel e irracional asesinato que nos sumía en el caos, desgobierno, violencia e inseguridad producto de las profundas contradicciones internas del peronismo como de las acechanzas de los cultores de la muerte que se ensañaron con todos los argentinos y nos metieron en la noche mas oscura y larga de la historia.

Claro, el relato nunca tiene en cuenta esta parte de la historia. No son víctimas, Mor Roig ni sus 4 hijos y sus varios nietos…. Nos son víctimas…. ¿Qué son?

Montoneros se adjudicó la obra de arte. Explicaron sueltos de cuerpo que lo hicieron para advertir al gobierno de Isabel (acababa de morir Perón) y a Balbín.

Advertían que ellos debían ser tenidos en cuenta en la toma de decisiones. ¿Vas entendiendo? El poder en la punta de los fusiles. Así de sencillo.

Clásico de Montoneros, tirar un muerto para negociar. Mataban a alguien no por lo que era o había hecho sino por lo que representaba simbólicamente. Nada de “diálogo y acuerdo“ como predicaba el ex ministro.

Para que no quedaran dudas, Montoneros coreaba en asambleas universitarias:

“Hoy hoy hoy…..,

que contento estoy,

los montoneros que mataron a Mor Roig”.

No se trataba de matar por defenderse, se mataba por matar, por cálculo y además se coreaban grititos de alegría festejando la muerte.

Vivar la muerte, alegrarse y festejar la muerte es una expresión fascista… no? Acá, en Alemania, Cuba Rusia o China.

Te voy a ir contando algunos de los tantísimos “célebres actos patrióticos” de ésta “juventud maravillosa”, pero la sigo otro día para no aburrir.

Te anticipo…., el denominador común siempre es por la espalda, a traición.

Chau, me voy a ver el video de Hebe en el Vaticano. Te dije que me gusta la historia completa.

Hasta la próxima.

jmp

lunes, 23 de mayo de 2016

Imberbes, Estúpidos. Memoria 7

 1° de mayo de 1974, habla Perón y en la plaza está lleno de banderas subversivas.

El grupo terrorista Montoneros exige a Perón respuesta a sus cuestionamientos. Perón reacciona, los insulta, los echa de la plaza. Hay un gran desbande.

El hombre que los alentó y que los felicitó por carta, acaba de expulsarlos. El hombre que los llamaba juventud maravillosa los trata de imberbes y estúpidos desde el balcón, protegido por un vidrio blindado.

La violencia recrudecerá. Ha empezado la mas honda crisis del peronismo. La subversión declara la guerra contra su propio líder, mentor y protector.

Después de los insultos del presidente y la retirada de Montoneros empieza la guerra entre peronistas por la que el país pagará un altísimo precio.

Con estupor, los argentinos oyeron a Montoneros, a coro y con euforia, adjudicarse el asesinato de Aramburu. En estas escenas está encerrada la génesis de una guerra que durante 3 años desangró al país y lo hundió en su mas tremenda crisis.

Habría que hacer un capítulo aparte para la sombra del presidente: José Lopez Rega.

Bajo, macizo, retacón, de voz aflautada y ojos atentos que no pierden detalle de lo que ocurre en derredor.

Así es José Lopez Rega, el brujo, secretario, consejero y amigo de Perón. Nadie lo conoce. Todos ignoran su historia. Nadie lo quiere, todos sospechan de él. Sin embargo, este personaje manejó el país.

El 28 de junio de 1974 empieza la agonía de Perón y el 1° de Julio muere de un infarto a los 78 años.

En su último discurso, el 12 de junio de 1974, después de un paro general, con hondo malestar e inquietud pronuncia aquellas premonitorias palabras desde el balcón que suenan a despedida: “Llevo en mis oídos la mas maravillosa música…..” Sonaban y fueron su despedida.

Tres días y tres noches fue velado en el congreso el hombre que signó 70 años de vida política argentina.

Su muerte, su desaparición física NO fue el fin de un ciclo histórico. Las pruebas están a la vista ya que hoy, aún seguimos dando vueltas en la misma rotonda.

Inflación cero y política de concertación, fueron los slogans de José Ber Gelbard.

Resultados: Desabastecimiento, negocios vacíos, canasta familiar vacía, angustia. Una durísima realidad que nos dejó sin jabón, aceite, azúcar, vino común, detergente, dentífrico, carne, pollo, huevos, papel higiénico, atún, tomates, fruta.

Durísima realidad que recordó los tiempos de Salvador Allende en Chile.

Nació el mercado negro, la especulación, el sobreprecio.

Los diarios publicaban enormes avisos con precios oficiales de productos que nadie conseguía.

El gobierno organizaba campañas contra el agio que resultaban una parodia.

Mercados vacíos, inactividad, desolación.

Isabel Perón organizó “mesas de trabajo” para combatir el desabastecimiento. No sirvieron ni para espiar pero sus convocatorias paralizaron el país.

No solo alimentos, también faltaban medicamentos. Si los estantes de los mercados estaban vacíos, también las farmacias eran un páramo. No había antibióticos, vacunas, vitaminas, suero, alcohol, gammaglobulina.

La economía cayó en su trampa peronista de siempre. Una y otra vez… El gobierno impone precios oficiales, el minorista no los puede cumplir porque para conseguir mercadería para reponer necesita pagar sobre precios…. Un círculo vicioso que José Luis Espert explica muy bien pero Argentina nunca termina de entender.

El cortejo fúnebre del general desfila ante el balcón donde vivo. Tengo 14 años y estoy muy impresionado con lo que ven mis inocentes ojos de niño. Llamo a mis padres que viven en el interior:

-Papá, murió el presidente!! Abuela dice que ahora la presidente será Isabelita…

-Dios nos ayude. Ha muerto un gran hdp y lo suceden un ejercito de ineptos y ladrones.

Nunca olvidé esa conversación con mi viejo. Fue un asalto a la inocencia.

Desde ese momento hasta mi servicio militar en 1978 fui un agudo observador de todos los personajes de la época. Nunca los olvido y no puedo entender como muchos de mi entorno hacen como que olvidan lo que yo se muy bien que recuerdan.

Alguien puede preguntarse porque escribo esto, un amigo me pidió que deje de “revolver mierda” y que de vuelta la página. Así nomás, así de livianamente cobarde e indiferente, porque cree que la política de DDHH es inobjetable y el resto del relato de media verdad no vale la pena discutirlo.

Total… los presos políticos se van muriendo y los montoneros que nos gobernaron y su descendencia que nos gobernará merece ese premio porque entendió que había que cambiar el fusil por las urnas. Sin memoria, sin verdad y sin justicia.

Unos calabozo, otros coronita.

Hasta la próxima.

jmp

 

domingo, 15 de mayo de 2016

Terratenientes de Balcón

 Hoy es San Isidro Labrador. Buena oportunidad para reflexionar sobre como germinan las ideas en el campo.

Hace un par de días pasó el secretario de agricultura, ganadería y pesca de la nación por Pehuajó.

El funcionario participó del cierre de las JAT fina ZO en la sociedad rural.

Al final de su disertación, los productores le hicieron preguntas presentándole las demandas de rigor.

Entre las preguntas hubo algunas verdaderamente preocupantes, sobre todo, por la dependencia mental, respecto del estado, que se ha desarrollado en los productores agropecuarios.

Un productor preguntó al secretario que tenían pensado hacer desde el Minagri para frenar la sojización que se producirá con motivo de la quita de retenciones a la soja y que perjudicaría tanto al campo. ¿¿¿???

En ese tono, fue sorprendente ver el nivel de “intervención” que los mismos productores esperan (casi exigen) por parte del estado, tal el caso de precios sostén, controlar subas de gasoil, proteger a la lechería, subsidiar, fomentar y controlar rotaciones para vigilar correcto uso del recurso tierra….

Preocupante.

Muy preocupante es observar la delegación de responsabilidades que hace el sector privado sobre el estado sin advertir que en el mismo acto está condicionando su derecho de propiedad.

“Si te preocupa tanto lo que puede pasar por sacar las retenciones, ¡te las dejamos!” dijo en chiste un diputado nacional que acompañaba al secretario, poniendo de manifiesto con el chiste, la incoherencia que representaba la pregunta del productor que en 2008, con la soja a 600u$s cortaba las rutas pidiendo todo el precio y aborreciendo los subsidios y ¿ahora? ¿Qué pasó con las ideas de los gauchos del Manifiesto de Salto?

¿Echamos a Alberdi de nuestras ideas y compramos el relato k completo? Devastador. Paren, yo me bajo.

Hoy leí una columna genial de Alfredo Casero que me rescató del desánimo. No está todo perdido mientras encontremos un poco de arte para difundir las ideas.

Así, sutilmente, como lo hace Casero en la columna, entrañablemente. Un canto a la libertad. Un llamado a ejercer tu libertad. Una invitación a tomar conciencia de los tiempos de la naturaleza.

Genial Casero, te pego abajo el link para que la disfrutes como yo y podamos compartir el simple ciclo de unos tomates cultivados en el balcón de tu departamento, o de hojas verdes que ahora es la época de rúcula y lechuga.

Es genial que puedas tomar conciencia en el subte, camino al laburo, como es esto de procurarte por ti mismo. No esperar la solución de la corona porque NADIE con cetro o con poder te va a dar la solución de tus problemas.

Es como pretender que papá Estado se ocupe de regular la producción de tomates en balcón para evitar la tomatización. No sea cosa que se te desordene la dieta por falta de arvejas y lechuga.

Imaginemos al estado ocupado en vigilar rotaciones para preservar la calidad de la tierra de las macetas y el racional uso del agua porque hay ancianos y jubilados en el piso 5 que no se pueden bañar mientras vos tomatizas el barrio de puro terrateniente oligarca de balcones….

Llevado al ridículo, es esto lo que pasa actualmente en el pensamiento de las entidades técnicas y gremiales del campo. Es una gran confusión que limita nuestras libertades y derechos sobre nuestra propiedad y sobre nuestras capacidades impidiéndonos asumir plenamente nuestra responsabilidad.

Esta es la columna de Casero:
http://www.larazon.com.ar/interesa/Ver-crecer-tomates-verdes_0_788100031.html



A mi me rescató de una angustia que me tenía a mal traer. Espero que la sabiduría y profundidad de este corto texto les cause el mismo efecto que a mi y que, juntos, TODOS los argentinos aprendiéramos a relacionar causa con efecto.

Jmp
 

sábado, 14 de mayo de 2016

Asume Perón. Memoria 6

Te dije que tendrías la sensación de que Argentina no puede salir de la rotonda.

Damos vueltas y vueltas pero siempre estamos en el mismo punto.

Apenas asumió Perón ya la suerte estaba echada. La filosofía que lo orientaba era una política distributiva y no productiva. La bendita “distribución de la riqueza” ya creada y como si fuera una torta inagotable a la que solo hay que repartir con ecuanimidad.

Esa fórmula suicida nos sumió en un nuevo fracaso, como tantos, en estos años de vueltas de rotonda.

Los compromisos con la izquierda que en su momento Perón asumió desde su exilio, pesaron mas de lo que él mismo había previsto.

Una ley de contratos de trabajo inauguró una nueva palabra: “ausentismo”. Un rígido control de precios artificial produjo el desabastecimiento y el mercado negro. Una mayoría total en el congreso y la apatía generalizada de la oposición hicieron del palacio legislativo una máquina paquidérmica (como cuando lo llamamos escribanía).

Los argentinos habían optado por una opción popular que parecía tener en sus manos la formula “mágica” para la solución de los problemas… lástima la fórmula económica empleada. Una vez mas el voluntarismo, pensamiento mágico, relato épico y violencia nos pincharon el globo.

El viento se puso de la puerta. La filosofía de la distribución acabó con el mecanismo de la creación de riqueza. Una ley de inversiones extranjeras estrangulaba la posibilidad de apertura a nuevos capitales.

Un déficit impresionante de las empresas del estado agotaba los escasos recursos monetarios. El estado perdía y crecía. Las tres bases que sustentaban ese proyecto se des balancearon y Estado-trabajadores-empresarios se desnivelaron hacia el sector exclusivo de los sindicatos que hicieron fracasar todos los intentos de planes económicos.

Todo muy familiar no? Siempre la misma cantinela.

Los encuentros Perón-Balbín fueron un capítulo aparte en los 1035 dramáticos días de peronismo. Se acercaron, depusieron antagonismos, dialogaron, trataron de llegar a acuerdos. Todo fue estéril, ¿no había base sobre lo cual construir?

“Con éste voy a cualquier parte” dijo Perón con Balbín del brazo, pero no fue ni a la esquina.

El 19 de enero de 1974 un grupo extremista intenta copar la unidad blindada C-10 Húsares de Pueyrredón, en Azul. Los efectivos rechazan el ataque. Mueren el jefe de la unidad Camilo Gay y su esposa Hilda Cassaux. Secuestran al teniente coronel Jorge Ibarzabal.

Mientras escribo miro la foto del hijo del coronel velando a sus padres. La cara de Camilo Carlos Gay resume la tragedia.

Diez meses después, el asesinato del teniente coronel Ibarzabal cerraría uno de los episodios mas sombríos de la guerrilla en la Argentina. Si Perón pensó que con la juventud maravillosa iría a cualquier parte, solo fue al infierno. Y nos llevó a todos los argentinos.

En la revista “La causa Peronista” del 3 de septiembre de 1974, para conmemorar el día del Montonero que sería el 7 de septiembre, Mario Firmenich y Norma Arrostito cuentan: “Como murió Aramburu”

Esta revista, que se publicó con esa tapa, su apelación, su nota central que me exime de palabras era una Argentina que toleró y alentó un relato público con nombres y detalles macabros del asesinato de Pedro Eugenio Aramburu. Un símbolo de la época, triste, dramática.

-General, el tribunal lo ha sentenciado a muerte. Va a ser ejecutado en media hora.

-Cuando pasó la media hora lo desamarramos, lo sentamos en la cama y le atamos las manos en la espalda.

-Pidió que le atáramos los cordones de los zapatos. Lo hicimos. Preguntó si se podía afeitar. Se le comunicó que no había utensillos. Lo llevamos a un pasillo interno de la casa en dirección al sótano. Pidió un confesor . Le dijimos que no podíamos traer un confesor porque las rutas estaban controladas.

-Si no pueden traer un confesor, dijo el general, como van a sacar mi cadáver? ¿Qué va a pasar con mi familia?

-Se le dijo que no teníamos nada contra ella y que sus pertenencias les serían enviadas.

Avanzó tres pasos mas hasta la puerta del sótano y dijo: Ah, me van a matar en el sótano.

-Bajamos, le pusimos un pañuelo en la boca y lo colocamos contra la pared. El sótano era muy chico y la ejecución debía ser a pistola.

-Fernando tomó sobre si la tarea de ejecutarlo. Para él, el jefe debía asumir la mayor responsabilidad. A mi me mandó arriba a golpear sobre una morsa para disimular los disparos.

-General, dijo Fernando, vamos a proceder.

-Proceda.

-Fernando disparó la pistola 9 milímetros al pecho. Después hubo dos tiros de gracia con la misma arma y un tercero con una 45. Fernando lo tapó con una manta. Nadie se animó a destaparlo mientras cavábamos el pozo para enterrarlo.

Este relato escalofriante que leí siendo un niño y nunca mas pude olvidar, me marcó para siempre.

Es para mi una historia muy especial porque ocurrió en mi nariz. A Aramburu lo secuestraron enfrente de mi colegio. Él vivía en la calle Montevideo, enfrente del colegio Champagnat al que me mandaron 2 años por inundación en Pehuajó. Desde la ventana del salón de música donde el hermano Franco nos enseñaba solfeo, se podía ver la puerta del domicilio particular desde donde se habían llevado al general a la luz del día, como panchos por su casa con total impunidad.

Lo mataron a 70 km del campo de mi padre, en Timote, partido de Carlos Tejedor, los pagos de Emilio Monzó que hoy juega en el equipo del PRO.

Convivimos en medio de un drama demencial. Las cosas pasan ante nuestra nariz y nunca vemos nada hasta que después…. Ya es tarde.

Perón era el presidente el día que Firmenich y Arrostito publicaban esta nota. Perón era sostenido por esta “juventud maravillosa” a la que había alentado desde el exilio para poder regresar con “banca“.

La situación pasaba de castaño a oscuro y llegaba el momento de rajar de la plaza a los imberbes.

Hasta el próximo domingo.

jmp

 

jueves, 12 de mayo de 2016

Perón Montoneros. Memoria 5

Claro, antes de llamarlos imberbes, los alentó.

Desde el llano, alentó la guerra revolucionaria a través de su alianza política con las “formaciones especiales”.

Perón escondía con eufemismos, maquillando a las organizaciones armadas revolucionarias peronistas, particularmente, Montoneros, a quienes llamaba juventud maravillosa.

La nación era un caos. Fabricas tomadas, universidades tomadas, oficinas del estado tomadas. La paralización abarcaba todo el país mientras, Cámpora jugaba al billar.

La izquierda ganaba posiciones y ponía al país en un lugar donde no quería estar, que no había votado y que lo llevaría a un desastre.

Las facultades, tomadas por la sin razón de una juventud extraviada, vieron convertir sus aulas en barricadas, cada pedazo de pared en una expresión ideológica.

El que quería estudiar debía conformarse con peregrinar por mesas de trabajo políticas y no por claustros de enseñanza. Nadie ponía orden, la anarquía era total.

Caos, emblemas subversivos, profesores insultados y golpeados. Tiroteos, bombas, las aulas eran un denigrante trampolín para el comunismo y Cámpora seguía “gobernando” hasta que el 2 de junio de 1973, después que el ERP rompiera su pacto con el gobierno y Santucho saliera al aire por televisión en conferencia de prensa, el empresario ingles Charles Lockwood era secuestrado. Rescate: 2.000.000 de u$s. Liberación, un año después vuelve a ser secuestrado. Rescate: 10.000.000 u$s.

En este clima aterrizó Perón. La juventud maravillosa, como ya he relatado, le obsequió una cálida bienvenida de sangre y fuego en Ezeiza, dejando bien claro cuales eran las cartas que quedarían echadas.

Odio, furia, revancha. ¿Esperaban realmente a Perón?

Unos querían la patria peronista. Otros, la patria socialista. Primero cruzaron estribillos, mas tarde, las balas y en esa locura arrastraron a todos los argentinos.

Ellos representaban, sin duda, el país que no votó nadie. El país de la guerra, los gritos, insultos, sangre y muerte.

Cámpora renuncia el 12 de junio de 1973 dando fin a los primeros 49 días de este capítulo peronista que los argentinos borraron de su memoria para no asumir responsabilidades post 1976.

49 días son muy poco tiempo en términos históricos pero suficientes para que la extrema izquierda ocupe lugares importantes en el gabinete, en la administración nacional y en los municipios provinciales.

En estos 49 días de violencia se oculta la clave de lo que vendría. La clave de la causa de lo que hoy nadie quiere recordar, ni mucho menos asumir.

Se va Cámpora, asume Lastíri bajo ambiente de secuestro. Un grupo subversivo secuestra un Boeing de Aerolíneas Argentinas en pleno vuelo e intenta desviarlo a Cuba.

Impunemente, un comando del ERP copa el diario Clarín y obliga a sus editores, bajo amenaza de muerte, a publicar una solicitada en la que se ataca al presidente Raúl Lastíri por haber sancionado un decreto que impedía a los guerrilleros expresarse a través de solicitadas en los diarios. En el copamiento a Clarín fue asesinada la hija de una telefonista.

El 22 de agosto de 1973, uno de los asesinos de Aramburu habla públicamente. Fue en el estadio de Atlanta. Se celebraba el aniversario de los hechos de Trelew.

A cara limpia y públicamente, Mario Firmenich, mas tarde prófugo de la justicia, habló de “la revancha”.

Entre los oradores estaba también Juan Manuel Abal Medina, hermano de otro de los asesinos de Aramburu. Las banderas de la subversión flamearon toda la noche. Viva la muerte!

El 25 de septiembre de 1973. Gobierna Raúl Lastiri. Perón ya es presidente electo. Al salir de su domicilio, en la calle Avellaneda, es asesinado a balazos José Rucci, secretario general de la CGT. Los criminales le dispararon desde 3 puntos distintos. Rucci y su chofer murieron en el acto.

Rucci, hombre de Perón, amado y odiado por héroe o traidor es solo un nombre mas en la gran tragedia nacional que fue el período 73/76.

En su último reportaje había dicho: “No creo que exista un solo argentino que no aborrezca la indignidad que simbolizan los que asesinan para hacer valer sus razones“. Lo dejaron como una traviata.

En el primer día de Perón en su tercera presidencia se estableció un sistema de trabajo de medio día. A las 13 cerraba el despacho y se calzaba las pantuflas y la bata.

El 27 de noviembre de 1973 salen los billetes de 1.000$ ……

En la próxima entrega te cuento el gobierno de Perón. Vas a tener la sensación de que, todavía, la argentina no puede salir de la rotonda.

jmp

miércoles, 11 de mayo de 2016

Regreso de Perón. Memoria 4

 En la última entrega los dejé en la noche del 25 de mayo de 1973. Con la suelta de “palomas de la paz” de las cárceles bajo el lema “El pueblo los libera, la lucha los espera. A cada guerrillero lo espera su fusil”

Devoto fue el epicentro de los hechos pero la acción se extendió como reguero de pólvora llegando hasta las cárceles del sur del país.

Para darle forma legal a la apertura de las cárceles, Cámpora se vio obligado a otorgar un indulto y luego una ley de amnistía para todos los delitos subversivos cometidos antes del 25 de mayo de 1973.

Hasta ese momento habían sido condenados varios centenares de terroristas.

Había 600 para dictar sentencia y aproximadamente 1000 procesados. Todos fueron liberados por la ley del presidente Cámpora.

Los terroristas recién llegados desde Rawson en 3 aviones de Aerolíneas dispuestos por el gobierno nacional, fueron a reunirse con el gobernador Oscar Bidegain, quien los recibió amistosamente para que le comunicaran que volverían a luchar sin tregua.

Así estaban las cosas y así nos llevaron al próximo paso del infierno.

El siguiente episodio aberrante que se destaca en la turbulenta historia de esos días es el regreso de Perón el 20 de junio de 1973.

Otras veces había amagado, pero éste era su regreso definitivo y varios ejércitos lo esperaban agazapados en Ezeiza.

Sobre la autopista Riccheri, cerca del puente 12 llegando a Ezeiza, se organizó un gran acto para darle la bienvenida al líder supremo, que regresaba al país luego del exilio.

La izquierda y la derecha peronista se juntaron para lo que pretendía ser una fiesta popular.

No pudo ser. En breve empezaron a los tiros entre grupos. Bala va y bala viene se despacharon 400 muchachos idealistas y por si fuera poco, dejaron 800 heridos luego de la batalla campal.

Nunca hubo una investigación, un solo procesado.

“Perón o muerte” “Vuelve Perón, Carajo!”

El regreso de Perón traía consigo el peligro de que se detuviera el avance revolucionario iniciado y avalado por el gobierno nacional de Cámpora y provincial de Bidegain.

Las acciones estaban dirigidas a desplazar a el ala derecha y rodear a Perón para afianzar la revolución socialista que bajaba de Cuba. Había que adueñarse de la gran herramienta política que había inventado el general.

Las organizaciones armadas FAP, FAR, Montoneros y ERP 22 coparon la parada y se disputaron el lugar preferencial ante el palco.

El teniente coronel Jorge Osinde, apoyado por peronistas ortodoxos fuertemente armados, fue el responsable de la seguridad del acto. No alcanzó.

Al avanzar la columna de la izquierda hacia el palco, un sujeto levantó en alto un megáfono. Esa fue la señal para empezar las hostilidades, según el diario La Razón.

Desde unos ómnibus Leyland estacionados comienzan a disparar ráfagas de ametralladora a quemarropa contra el personal que custodia el palco de honor. Simultáneamente, abrieron fuego los efectivos de las columnas de ERP, FAR y Montoneros mientras francotiradores, disparaban desde las copas de los árboles con armas largas provistas de miras telescópicas. ¡¡¡Una hermosura nac&pop!!!

400 muertos!!! 800 heridos!!!

El líder no pudo aterrizar y tuvo que hacerlo en El Palomar.

A poco tiempo de arribar a la Argentina, Perón dio un claro mensaje a las organizaciones armadas de carniceros. Sus declaraciones anticiparon lo que vendría. “Nosotros somos justicialistas, los que ingenuamente piensan que pueden copar nuestro movimiento o tomar el poder, se equivocan”.

“Yo soy peronista, por lo tanto, NO soy marxista”.

Los montoneros, que tardaron en reconocerse marxistas, desoyeron las palabras de Perón e interpretaron que las medidas que éste tomó para pacificar el país eran responsabilidad de un grupo que lo dominaba y lo tenía aislado del pueblo. En el grupo se encontraban, según Montoneros, López Rega, Osinde y Rucci.

Luego de la masacre de Ezeiza, el 12 de Julio de 1973, Cámpora renunció después de 49 días de desgobierno. En su lugar asumió Lastiri, ¿te acordas?, aquel de las mil corbatas sobre la cama, el marido de la hija de López Rega…. Y llamó a elecciones!!!

El próximo presidente sería uno que dijo de la masacre de Ezeiza:

“Aquellos que se sienten revolucionarios y que quieren pelear sin necesidad es porque se sienten MALOS en vez de sentirse inteligentes. Esa juventud está cuestionada y cuidado porque está tomando un camino equivocado! Debemos encaminarlos, seamos capaces de realizarlo en su medida y armoniosamente.

En un país en donde la ley ha de imponerse, este proceder de guerrilleros no tiene cabida. La ley no lo tolera. Que hagan un partido y se llamen como prefieran, ERP, Comunista, Montoneros o MONGO AURELIO”

Hasta la próxima!!

Jmp.


domingo, 1 de mayo de 2016

Suelta de las palomas de la paz. memoria 3

Sigo con los 70.

¿Por qué lo hago? ¿Viste cuando a veces te sentás ante la tele o en la compu a ver un video de los aviones incrustándose en las torres? Todavía nos horrorizamos ¿no?

Bueno, el horror nos parece un hecho lejano, es cosa de coches bomba en Israel o India o Nueva York. Es cosa de bombazos en trenes de Atocha en Madrid o barbaridades de los corta cabezas de Isis.

El horror nos parece lejano y reducido a un teatro de París, de otra realidad, como de ficción.

No caemos en cuenta que tuvimos de estos procesos violentos en nuestra historia reciente ante nuestra propia nariz. En nuestra ciudad, barrio, colegio, o el semáforo de la esquina.

Nos pasó por arriba y defecó encima nuestro mientras nos pisaba, pero acá no ha pasado nada.

La memoria colectiva NO LO REGISTRA porque es “subjetiva”

Sin embargo, los hechos y sus victimas también son parte de nuestro pasado y están en nuestra historia esperando que un día, finalmente, recuperemos la dignidad de la memoria completa.

En la Argentina de los 70, los actos terroristas fueron moneda corriente de una táctica de “guerra” revolucionaria.

No fueron hechos aislados sino una acción sistemática contra la población civil organizada bajo un gobierno elegido de manera democrática.

Contaban con el apoyo de estados extranjeros y tenían como objetivo la toma del poder político.

Este proyecto produjo 21.642 hechos de diferente magnitud que dejaron MILES de victimas cuyo numero no está determinado aún fehacientemente porque los gobiernos posteriores se han concentrado mas sobre los derechos de los perpetradores que sobre los de sus víctimas.

Por eso te escribo, para hacer memoria de estas atrocidades. Para que veas que a vos también te voltearon las torres en tu propia nariz. A ver si podemos hacer algo con este dato… ¿dale?

Sigamos por la noche negra del 25 de mayo de 1973. Cámpora recién asumido, y ya te conté la banda que con la que cubrió los ministerios. ¿Te acordás? Uno solo te refresco, JOSÉ LOPEZ REGA en Bienestar Social. ¿Todo dicho? Vas a ver que no!!

Fue el día mas largo de la Argentina entre mayo del 73 y marzo del 76.

Esa noche, todos los guerrilleros salieron de las cárceles.

Pocos días después del triunfo de Cámpora, los miembros de la cámara federal (que habían juzgado y condenado a los delincuentes subversivos) empezaron a sufrir amenazas de muerte.

Además de esta presión clandestina (amenazas) se ejerció sobre ellos otra presión “oficial”. Se les pidió aflojar con las investigaciones a las actividades subversivas.

Por orden expresa de Cámpora se suspendieron acciones que debía desarrollar la justicia para el avance de investigaciones.

La situación se hizo insostenible para los camaristas. Poco a poco retiraron sus cosas de las oficinas sabiendo que la Cámara estaba a punto de desaparecer.

Un mes antes de la asunción de Cámpora, los camaristas enviaron las armas secuestradas a los terroristas al arsenal naval y pusieron en manos de la armada fotocopias de la documentación ante la certeza de que sino, sería quemada por las nuevas autoridades.

Tenían pruebas, entre otras cosas, de que el ministro del Interior ESTEBAN RIGHI había ordenado a un grupo de “amigos” que hicieran desaparecer una importante documentación.

Así se llegó al 25 de mayo de 1973.

A las 20,30, JUAN MANUEL ABAL MEDINA, secretario del movimiento justicialista y hermano de uno de los asesinos de Aramburu, llamó por teléfono al ministro RIGHI y le exigió un decreto de Campora para largar a todos terroristas presos en Villa Devoto y Caseros.

RIGHI contestó: “Quedate tranquilo. Voy a hablar con Campora. Esta noche los largamos a todos”

Media hora mas tarde, Abal Medina insistió y un Righi eufórico le informó que el decreto ya estaba firmado.

Abal Media y sus acólitos se apoderaron de autos, camiones y colectivos , juntaron toda la gente que pudieron y fueron hasta el penal de Villa Devoto, al que tomaron por asalto a sangre y fuego.

Abal Medina habló desde las almenas. Se produjo un tiroteo y hubo muertos y heridos pero las cifras nunca se conocieron.

A la 1 de la madrugada del 26 quedaron en libertad TODOS los presos, delincuentes comunes y TERRORISTAS.

Tiempo después fue asesinado en la puerta de su casa, Viamonte al 1500, el juez Jorge Quiroga, de la Cámara Federal.

Los que lo mataron eran terroristas recientemente liberados en aquella noche del 25 de mayo de 1973.

En apenas una pocas horas, por orden del presidente Cámpora que había prometido “Paz y Unidad”, estaban en la calle y con armas en la mano los que regarían el país con sangre y fuego sobre muchos inocentes.

Hasta la próxima.

jmp