martes, 30 de abril de 2013

Tardecitas y Algo Mas

Inteligente la idea para tratar temas que polarizan. Me divertí.

Permite desarrollar noticias jugadas sin tomar partido y riesgo… tomándolo. Sabía que Oriana no defraudaría.

Hay un tema que me quedó boyando. Sobre el final de la “nueva columna” alguien dijo que la habían pergeñado debido a la gran polarización de la sociedad en general y posibles oyentes entre los cuales casi ya todo es blanco o negro y no existen los grises. “Gris, el lugar a donde deberíamos volver” fue el remate de la dulce doncella de Tardecitas.

Y la cagó.

No compartí, con todo respeto. Soy un liberal casi libertario y no me gusta que nadie, por mas dulce que sea, diga donde me tengo que parar porque allí está la virtud.

Es verdad, hay negros, grises y blancos.

En mi humilde opinión, “la virtud” no está exclusivamente en un lugar.

Cuando era adolescente, siempre me mandaban a echar los caballos. Había un caballo muy manso que siempre quedaba de nochero. El moro era casi una oveja.

De potro había sido muy arisco y renegrido, con el correr de los años se puso moro y a su vejez terminó tordillo casi blanco.

Su virtud no fue ser negro, blanco o gris. Su virtud fue SER. Ser buen caballo, noble, servicial y bien intencionado. Negro o blanco siempre fue el mismo caballo y nadie lo echó de la tropilla por tener tal o cual pelaje.

La anécdota del nochero de La Cautiva de mis recuerdos me sirve de metáfora para explicar la evolución del pensamiento a lo largo de la vida. Ser ciudadano y tener “compromiso” radica en ASUMIRSE negro o blanco o gris o lo que realmente seas con la suficiente sabiduría como para rescatar la tolerancia que se necesita para poder convivir entre todos.

NO TENEMOS QUE SER TODOS MOROS. Tenemos que ser buenos caballos. No patear, no morder, no corcovear a traición. Ser ágiles, decididos, veloces y tener carácter.

A veces lo veo en televisión al gordo Delia y me enternece. Con toda la brutalidad que representa el gordo infame, lo imagino en el nacimiento de sus hijos o en la muerte de su madre y siento que debe ser un tipo parecido a mí aunque me putee por oligarca durante la 125.

Soy amigo del Tono que es amigo de Zurro ¿y? lo quiero al flaco, el me quiere a mi y soy cliente de su negocio a pesar de que él es comunista admirador de Castro. ¿y? ¿Cuál es el drama?

El drama es que me quieran uniformar, estandarizar. El drama es que alguien no me deje ejercer mi condición de minoría o no me respete por eso.

Estoy harto de que me traten de extremista, especialmente la gente que cree que la virtud radica en no confrontar, en la moderación de fingir que no tiene opinión.

Lo mas fácil es estar en el medio. Pero… ¿y si no estas? ¿Por qué transformarme en un ente indiferente.

Respeto a Zurro y a Galíndez pero defiendo a Santiago, entre otras cosas porque es el débil, el que tiene el coraje de enfrentar el poder para sostener su idea sin tener poder y en minoría.

Festejo y felicito a Tardecitas por encontrar la formula para expresar “opinión” comprometida a “su” estilo, cualquiera sea el pelaje que exhiban en la idea, oscura azabache, mora o tordilla.

El sol sale para todos, que nadie ocupe tu lugar.

domingo, 28 de abril de 2013

Maravilla Campeón del Relato

Perfil, por citar un diario, dice en la tapa que miré de reojo al pasar por un kiosco que “Maravilla hizo delirar al pueblo argentino” ¿No será mucho?

En mi versión no es tan así.

El pan y circo es global, reconozco. Para ver la pelea interrumpí la película ARGO, ganadora del oscar de este año, que alquilé en el video de mi pueblo y que esperaba ver con mucha expectativa.

Pan y circo americano, con otro nivel por cierto. Pero pan y circo con trayectoria y tradición.

En el caso de Maravilla es distinto.

No soy experto ni aficionado siquiera a ver este deporte, pero lo fui en épocas que empezaron con Ringo arrodillando en la lona a M Alí.

Tengo en la memoria esas noches o madrugadas en que me acostaba al lado de mi viejo para escuchar la pelea en su radio. Siempre eran dramáticas, épicas, heroicas.

Transcurrían en Las Vegas o en lugares fantásticos promocionadas por grandes estrellas que protegían pupilos surgidos de la mas extrema pobreza y marginalidad.

Grandes gladiadores populares sacudieron sus neuronas hasta desconectarlas sobre el cuadrilatero. Todos sin excepción terminan disminuidos en sus capacidades y en la pobreza.

Anoche interrumpí Argo para reincorporarme al mundo del “arte” de demoler humanidades.

Me encontré un espectáculo clásico. Derroche de medios económicos por parte de un estado y sus empresas inviables que se desesperan por captar la atención del público en el afán de cobijar al gran campeón.

La formula es siempre la misma. Siempre da asco.

El arte de demoler humanidades no se limitó a las neuronas y el físico de Maravilla-Murray. El arte es extensivo a todos los participantes de la fiesta bajo los relámpagos y la lluvia.

Como dice Perfil, en su delirio, el público vivó al campeón creyendo recuperar las Malvinas en el mismo acto, como cuando Maradona hizo el gol con la mano.

Nada salió de la línea. Aerolineas, YPF, los consejos a la juventud que vota por primera vez a los 16 años, el aviso del campeón caminando por las calles de Bs As diciendo que “el es uno mas de 40 millones de campeones”, calle 13 y el tema que acompañó al campeón desde los vestuarios al ríng, todo va en el mismo sentido.

El problema, como en todos los ordenes, es cuando te dicen por el micrófono “segundos afuera” chocas los guantes y empieza la pelea.

Gran metáfora de la argentina. Se acaban las jetoneadas de lo voy a lastimar, en el 7 se acaba y todas las huevadas que se dicen para la promoción. Lo que se llama “el RELATO” al que somos tan adeptos.

Maravilla siempre me sonó a producto de la invención inteligente de la política. No tiene historia pero cuando lo ví obtener el título, le reconocí aptitudes técnicas por mas que no me gusta su estilo “sobrador” y la imprudencia chocante de su discurso.

En la pelea de anoche creo que recibimos una nueva lección que quizás la mayoría nunca aceptará.

Murray se habrá ido arrepentido de no haberse animado. Por lo que ví, de no haber especulado por respeto, la pelea era de él.

Nadie obtiene el título especulando. Para ganarle a un campeón sin noquearlo tenes que exhibir mucha actitud y el no lo hizo. Pero al relato Maravilla no le queda NADA que festejar.

Un campeón que besa la lona dos veces y gana por puntos “de sutura en toda la cara” tiene que llamarse a decoroso silencio en vez de vociferar gracias Néstor fuerza cristina.

El arte de demoler humanidades es extensivo a los que exhiben su desconexión neuronal entonando bajo la lluvia su resentimiento manifiesto. Esa argentinidad al palo que resiste cualquier bajeza sin siquiera tomar conciencia de ella. Le robamos al ingles y quien le roba al pirata…

Dejando el relato de lado, por lo que pasó en el ring, pulgares abajo.

Con la guardia baja y la expresión fiera diciendo te mato, nunca menos, voy por todo, YA NO ALCANZA

Maravilla sufrió y quedó desnuda su vulnerabilidad, su falta de contundencia en la pegada y el verso de a solo corazón no alcanza. Esta puede ser su última vez porque el próximo ya no lo respetará.

Cuando terminó la pelea retorné a ARGO. Fue una buena excusa para privarme de los saludos y discursos post velada heroica a la Osvaldo Principi. Pobre patria mía. ¡Cuanta desconexión neuronal!

40.000 soldados del pingüino cantando bajo la lluvia las vivas a su campeón de cartón mientras toda la ciudad tiembla con el síndrome del inundado. Metáfora de los dos países que habitamos a las trompadas.



jueves, 25 de abril de 2013

Los Miserables

Mucho se ha escrito y está documentado por millones de fotos que circulan por la red. Eso no se los voy a contar. Trataré de aportar un cuento interno. Tan interno como las tripas y el corazón.
La imaginación, la chispa y el humor popular quedó plasmado en los carteles que dieron la vuelta al mundo comunicando el mensaje de sentido común del rebaño argentino.
El rebaño sin pastor deambuló por las calles dando un nuevo testimonio. Fue como en la noche de los museos.
Recorrimos a paso de “pisadita para elegir equipo en el potrero del barrio” El desplazamiento fue lento porque la calle estaba llena a reventar. 
En paisano… estaba hasta las muelas. 
En “noche de museos” recorremos como rebaño fraterno las sedes de las instituciones que han sido convertidas en prehistoria avasallada. Marchamos al rescate de lo que era y ya no es pero volverá a ser.
Ponemos el cuerpo por lo elemental y fundamental. Es imprescindible. 
Callao y Santa Fé hasta la 9 de Julio. ¡Que linda es Bs As!! Los cocineros y mozos de un restaurant parados en la vereda batiendo cacerola y todos los comercios abiertos e iluminados hablan del perfíl de la marcha. Nadie tiene miedo, nadie baja la persiana. Es la primera vez que veo aprobación en la expresión de los porteros de edificio. Siento orgullo y me emociono. La gorda con gorro blanco de cocinera me cruza la mirada y la siento mi hermana.
Doblamos hacia el obelisco. Mierda! Se me caen los lienzos. Me pellizco y agradezco a Dios que me permita compartir esto con la chimanga y nuestras hijas.
En el obelisco cantamos el himno. El de la cancha, el de la escuelita de campo, el de la colimba, el mas emocionante de todos los himnos porque me siento la envidia de Roberto Carlos. Por mi cuenta debemos ser 2.000.000 de amigos maltratando la garganta con la mano sobre el corazón.
Por Diagonal hasta Plaza de Mayo para ver la rosada desde lejos porque la okupa la mantiene vallada.
La catedral de Francisco que nos pide unión. El cabildo, testigo silencioso de un pueblo que quiere saber de que se trata y que sale a la calle a reclamar respeto.
Miro para arriba y me encandila la majestuosidad de esta ciudad. Avenida de mayo rumbo al congreso es el reflejo de un país que imaginamos pero que no somos. Quienes construyeron esta ciudad, seguramente no lo hicieron para que la habitara gente avasallada.
El abrazo de mi hija me hace sentir que puedo llegar a merecerla.
El espectáculo que veo en el congreso es sorprendente. La gente se trepa a las molduras de losmuros, a las rejas y a la luminaria como si fueran arañas.
Papá, (dice mi Juana) me siento en “Los miserables” parece que estuviéramos en la revolución francesa participando de una “barricada del pueblo”.
Atrás viene una columna de jóvenes murgueros vestidos con la vino tinto y gorro a la Capriles cantando con ritmo y alegría. Y no, y no, y no / y no me da la gana / tener un socialismo / igual a la cubana.
Hace 4 horas que marchamos, duelen la piernas y la cintura como si hubiera galopado 50 leguas sin dormir pero el corazón no cabe en su lugar y nos anima a seguir con alegría.
A veces te preguntas para que sirve una noche de museos. No se puede explicar a alguien que no lo vivió nunca.
Para compartirlo hay que ser graduado en la universidad de la “tilinguearía” como dicen los que nos aporrean. 
Para compartirlo hay que ser de la promoción “autoconvocada” que hizo un master ciudadano en darle asco a Fito Paez. Somos la mitad que da asco.
Entro al congreso para comer el postre. Abrazado a mis hijas le canto al hijo de puta de Boudou que quedó encerrado en su despacho. En este momento es “nuestro presidente” porque cristina se escapó a Venezuela.
Este es el momento mas emocionante de la noche porque en medio de una multitud anónima, súbitamente, empiezo a abrazarme con la elite autoconvocada que estaba en la primera línea, en el fuego. Apenas me la banco. Finalmente me encuentro al final del camino, a las patadas contra la puerta del nido del poder corrupto estaban los asquerosos que nunca se rinden, los que llegan hasta el final,los que siempre están cuando hay que poner y cuando hay que jugársela.
Me dedique a juntar todos los abrazos que pude y me di cuenta que eso solo ya me alcanza para seguir luchando. 
Le voy a poner como título “Los Miserables”. 
Pertenecemos a un grupo de miserables que dan asco porque impulsamos un “proceso” que viene evolucionando en la búsqueda del sendero de la virtud.
Lo nuestro no es espasmódico. No es el sueño de una noche de verano. Siempre estamos y es muy lindo ver que cada vez somos mas. 
Nadie puede ni podrá ir por todo.
Es duro ir tan despacio pero sabemos que no podrán con nosotros. Lo sabemos desde el principio.
En el regreso a Pehuajó, escuchando a Lanata con Abel Albino hablar sobre el país que no supimos conseguir, me seco las lágrimas a 160 kms por hora.
Tenemos todo, no hay derecho a resignarse y aceptar esta tragedia.
Mis hijas y la chimanga duermen.
Yo velo armas para el 24. 
Les escribo esto porque al llegar a Pehuajó mi hija menor me dió un beso y me agradeció por haberle regalado una “experiencia inolvidable”.
Sentí que tenía que compartir porque es una experiencia que estamos construyendo entre todos. Especialmente con algunos que siempre están.
Otra misión cumplida.

martes, 16 de abril de 2013

El Gordo y La Gorda

Lanata se la juega y nos cuenta. Ahora lo sabes pero no pongas cara de sorpresa.

Ya lo sabías porque hace 10 años te lo contó la gordi. Esa que trataste de fabuladora y dejaste sola con el 1,8% y con su cara de señora de recoleta color fucsia paranoia.

Este par de gordos en soledad martirizan a los corruptos y desnudan la realidad para que puedas verla. Pero también hablan de nosotros, los argentinos todos.

Ellos no quieren tu “grande gordi ¡Sos lo mas!” ni tu palmada tímida. Ellos reclaman tu compromiso para poder cambiar. Sin tu colaboración no habrá REPÚBLICA.

Como siempre, nos estamos quedando en la anécdota pequeña y para soportar la realidad que asquea apelamos al humor y nos escapamos descuartizando la idiotez deshonesta de Karina Olga, Ileana, rodete Fariña o Rossi.

Bromear sobre el cerebro de Jelinek nos anestesia más.

Profesionales del embuste, tipo Víctor Hugo, tratarán de inducirte a hablar de las manchas de tuco que Lázaro Báez y Kirchner tienen en la camisa un 29 que comieron ñoquis. ¿Ese será el final de la historia? ¿Lo vas a permitir?

La corrupción no tiene el escarnio social que debería y sería fundamental para que recuperáramos el PUDOR y la VERGÜENZA.

Ser corrupto y robar no tiene sanción. “Nadie hace la plata trabajando” se dice con desparpajo.

Todos aceptamos “algo” de corrupción.

Cuando un presidente vecino se refiere a nosotros y dice “todos chorros del primero al último” también habla de vos cuando haces una llamada personal desde el trabajo o pasas un viático “dibujado”.

Esta “filosofía popular” sumada a la viveza criolla que nos caracteriza, hace que dejemos tan solos a este par de gordos valientes que se la juegan por nosotros sin que lo merezcamos.

Lanata lo está pidiendo, pensemos en los beneficios que nos reportaría si tomamos conciencia de la importancia de estar mas atentos y vigilantes para no ser “tan permisivos” y que estas cosas NO PASEN con tanta impunidad.

Nos gobierna una comunidad de ratas y cucarachas que da asco. Es un dato que no nos disculpa porque ellos han llegado hasta donde los hemos acompañado.

Todas las coimas que pasan por la Bascula y se fugan, son integradas por nuestra indiferencia, por nuestros empresarios arrastrados proveedores del gobierno que se arroga la dimensión del estado que hace obra pública para doblegar con la prebenda de la guita nuestra.

Y nos reímos de la idiotez de Karina Olga?

Todo mi reconocimiento para la Dra Carrió y esa generación de chicos de la CC que empezaron a denunciar hace 10 años mientras muchos señores “honestos” se pusieron anteojeras en nombre de la defensa y protección de los intereses de la empresa o en honor al plasma, el feriado turístico o el fobal para todos.

Espero que reaccionemos a tiempo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Pinedo y la vuvuzela

Un amigo me dice, loco vos a veces me haces recalentar con lo que escribís. Hoy le rompo el termostato.
Murió Thatcher y el mundo se conmovió en un sentido y en el otro.
Siempre pasa cuando muere una personalidad tan fuerte.
He logrado obtener una visión que trasciende los limites del propio ombligo argentino. Respeto mucho la figura de Margaret Thatcher porque representa el perfil de estadista que yo valoro, además de por su carácter, también por cosmovisión y por su ideología.
Dicho esto para explicar desde donde hablo, me quiero dedicar al análisis de la figura de Thatcher que han hecho hoy en los medios diferentes personalidades con visión “argentina”
Escuché y leí dos “metáforas de la argentina” que me obligan a escribir.
La vuvuzela Tóxica, como llamo a Victo Hugo Morales, no me sorprendió. Tiene coherencia en sus dichos con su clara ideología. Es fácil hacer lo que él hace porque practica en discurso amigo del argentino medio patriotero. Victor Hugo caza en el zoológico, lo asume y lo practica con orgullo sabiendo que ofende mucho la inteligencia de una minoría a la que destrata con sumo placer.

En el caso de la nota de Federico Pinedo, de quien yo esperaba una visión con otra perspectiva a pesar de su condición de “malvinero”, tuve una sorpresa que me deja un sabor amargo.
No comparto pero entiendo que VHMorales profese y recite esa sanata con tanta deshonestidad intelectual. El mundo ya tropezó con esa piedra y a pesar de que los muros ya cayeron y el comunismo implosionó está lleno de profetas que nos llevan a dar de cabeza contra la misma piedra. Se trata de repetir la historia. Ellos lo saben por eso alertan de que no dejemos convertir a Francisco en Juan Pablo II para abortar el “socialismo del siglo 21”
En cierta manera, sin decirlo, Pinedo opera en el mismo sentido. Paradójicamente representa la otra idea, pero de la boca para afuera.
Para pegarle a la visión del mundo que representa Thatcher ambos, Morales y Pinedo, usan al Gral Belgrano y reducen el talento político de la líder británica a la frase “húndanlo”. Ese dato los habilita a zanatearnos con la cantidad de razones que existen para No quererla.
Según la apreciación de Pinedo, el crucero no representaba un peligro para la flota británica (solo pescaban y tomaban sol en la cubierta), argumento que sigue la misma lógica que “crimen de lesa humanidad con el terrorismo de estado”. Nos pone en condición de indefenso montonero ante aprovechador militar que representa el poder del estado.
Pensamiento mágico. Constante demagógica por izquierda y derecha.
Otro argumento compartido por ambos es que la “Dama de hierro” no nos devolvió la democracia.
Pinedo aporta, además, demagogia de su cuño para aclarar que “la democracia la recuperamos gracias a los demócratas que lucharon por ella”. ¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!!¿¿¿¿¿¿¿¿???????
Como no encontró demócratas contemporáneos para poner de ejemplo, Pinedo escapó en el tiempo hacia el pasado para apelar a las figuras de San Martín y Belgrano como “republicanos antimonárquicos” lo cual denota que si no es ignorante es mentiroso, ya que en 1810 el problema justamente es que querían un rey porque Napoleón tenía en jaque a “nuestro“ Fernando VII.
Parece infantil la columna de alguien tan crítico de pico del “relato” kirchnerista. Pinedo apela a la memoria de “los que “murieron” en defensa de sus ideales contra los autoritarismos de cualquier signo político. Los que dieron la vida en nombre de la soberanía popular”.
Esta bien Pinedo, Margaret no nos trajo la democracia. Mejor se la adjudicamos a Alfonsín ya que pronto tenemos elecciones y vos tenés que ir por su electorado.
Es verdad que Thatcher se ató a un dogma simple. “Máximo mercado y mínimo estado” ¿y? Nunca pensé que eso pudiera ser motivo de descalificación por un diputado del Pro.
Hay que tener mucha estatura para sentarte a escribir una columna el día del funeral de una líder con alcance global como Thatcher y asociarla a su contexto con personalidades como Reagan, Juan Pablo II y solo decir desde tu condición de malvinero del Pro que esa sociedad de líderes del “populismo neoconservador”, que creyó en la capacidad creadora de la libertad de cada persona, en realidad se equivocó porque no recordaron lo suficiente la necesaria “dignidad de todos” (te faltó aclarar y todas).
Me descoloca Pinedo. Sobre todo cuando dice que Juan Pablo fue clave en desactivar totalitarismos de ¡DERECHA! Como el Nazifascismo. Todos los días se aprende algo nuevo. Nazismo de derecha!!!
Por lo menos habría que dedicarle un poco mas de letras al de Izquierda… que siempre nos olvidamos de Stalin y eso que es el carnicero mas grande que tuvo la humanidad. Claro, no es cool en los tiempos que corren pegarle a la zurda entonces le buscamos la vuelta. Vienen elecciones. Dale Pinedo, una de cal y otra de arena.
Hay que tener estatura para meterte con lo personal. Sobre todo el día de la muerte.
La vuvuzela se metió con la copa de leche que la Dama les sacó a los niños en el colegio. Lo que no dijo fue que lo hizo a la vez que pidió a los padres que desayunen con sus hijos en sus casas.
Decir que Thatcher inauguró un estilo de “intransigencia extrema” la dama de hierro del “esto no se negocia” me hace acordar cuando ví al diputado escondido detrás de las cortinas del recinto de sesión del congreso durante la discusión de la unión civil. Cosas. El no vota si es un compromiso.
Pinedo corrige a Thatcher, toma pa vos, chupate esa mandarina… y de la mano de VHMorales!!!!
Al terminar la nota y para reafirmar su argentinidad al palo la corona con un golpe bajo. Mas que bajo rastrero.
"Su último gesto, aun al borde de la senilidad, fue homenajear a Pinochet, con quien tomó el té recordando los tiempos en que trabajaron juntos para que fuera derrotado nuestro país“.
Pinedo lo dice porque tomó el té con ellos pero no aprendió nada de diplomacia.
Pinedo es conciliador, trabaja en la construcción de una paz duradera solo con las armas de la democracia, sabe que nadie es infalible y que el otro también puede tener razón.
Pinedo busca acuerdos en el centro y construye consensos mayoritarios porque tiene sus principios e ideales pero, si no te gustan, puede adoptar otros.
Una joya parecida a la de la vuvuzela tóxica. Sanata pura.
Por suerte me rescató una nota que le hicieron a Meryl Streep, que la interpretó en una película memorable que le valió el Oscar.
Primero aclaró que ella no es conservadora así que estudió el guión y se metió en el personaje con cierto prejuicio. A medida que la fue conociendo EL PERSONAJE SE APODERÓ DE ELLA. Descubrió que era encantadora, sensible, fina y piadosa.
La admiró con toda estima y consideración y se confesó muy apenada por su muerte.
Meryl es del partido demócrata.
Recomiendo la película y ser un poco mas prudente.
Hay que tener estatura.

domingo, 7 de abril de 2013

Hablando de Rugby...

Quiero contarles porqué no me gustaron los silbidos.
En el estadio mundialista de Mendoza se jugó el partido entre Los Pumas y Sprinboks y varios amigos compartimos los comentarios durante el partido por el chat de BB.
Creo que toda la barra disfrutó de un encuentro vibrante, intenso desde el principio hasta la pitada final.
No faltó el folklore futbolero. Si bien el Rugby es el deporte de rufianes practicado por caballeros, el marco de público tiene hábitos del deporte de caballeros practicado por rufianes.
Los gritos y silbidos cuando los sudafricanos ejecutaban una acción fueron una constante. A la nacional y popular.
El debate se planteó en el grupo de amigos y pude apreciar hasta donde está arraigada nuestra costumbre futbolera.
Algunos están de acuerdo en que todo vale cuando se trata de alentar al equipo.
Soy un buscador de emociones. Estaba esperando este partido porque creo en el espíritu de Los Pumas y veo en el Rugby una excelente oportunidad para unir a la gente y educarla con un ejemplo fuerte de cultura de la disciplina del esfuerzo.
Y digo que esperaba “este” partido porque era contra SUDAFRICA y en la formación de los 15 de Sprinboks figuraba un Piennar.
Springboks no es cualquier selección y Piennar no es un apellido cualquiera.
Nelson Mandela estuvo 27 años en Robben Island, en una celda donde no entraba acostado si no se hacía un ovillo. Salió convertido en el líder mas luminoso que yo haya estudiado y llevó adelante la titánica tarea de hacer una nación de un conglomerado de tribus que estaban por estallar en guerra civil.
Llegó a la presidencia de Sudáfrica con el país saliendo del “apartheid”, proceso de segregación racial atroz que dejaba resentimientos por daños “imperdonables” hacia las minorías blancas que habían dominado bajo el uso de la fuerza y el poder económico tantos años.
La luz del líder Mandela le mostró a su pueblo el camino para acceder a la reconciliación.
Sus compañeros de militancia y hasta su propia familia le pedían “memoria, verdad y justicia” pero el los convenció de que el camino era el perdón.
Durante los últimos años de prisión de “Madiba” los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos obligaron a los países a condenar a los que no marginaran a Sudáfrica por la violación de estos derechos. El boicot tuvo un enorme efecto político, el aislamiento fue total.
Los Sprinboks se quedaron sin partidos porque dejaron de invitarlos y fueron perdiendo relevancia mundial.
Con Mandela ya presidente, su congreso votó por unanimidad para que se le saque a los Sprinboks la potestad de usar los colores nacionales y él fue personalmente al recinto a pedirles que revisaran su decisión. Cuando fue increpado por uno de sus diputados porque estaba contradiciendo lo que había pregonado durante tantos años, él respondió: “Si cuando me doy cuenta de que estuve equivocado no me permito cambiar… ¿Cómo puedo pretender que los demás lo hagan?” Los Sprinboks, finalmente pudieron conservar la verde oro. Mandela se dio cuenta de la oportunidad que había en el deporte de los blancos para integrar a su nación.
Lo convocó a Francois Piennar, capitán de un equipo sin posibilidades debido a la poca competencia que tenían por esa época gracias a las condenas del apartheid.
El Mundial era en Sudáfrica (1995) y Mandela le dijo a Piennar que debían ser los campeones del mundo (las apuestas decían que no pasaban los cuartos).
Según el libro de John Carlin, Francois Piennar se transformó para siempre ese día. El presidente negro le había servido el te y había sellado un pacto de honor. (el libro es maravilloso)
El lema fue “one team, one country” y la empresa se convirtió en una cuestión de estado.
Piennar, como Mandela, comprendió que los tiempos habían cambiado. El viejo sabio Mandela abrazó la causa de los Sprinboks y ayudó a Piennar a abrazar la causa de Sudáfrica.
Piennar, capitán rubio, educado en familia de cultura segregacionista sirvió para convocar a 43.000.000 de sudafricanos de todas las razas.
Mandela y Piennar pusieron a Sprinboks a entrenar en las calles, a dar talleres en las canchas de las villas, a tomar contacto con los “negros” (son el 80% de Sudáfrica y están separados, a su vez, en numerosas tribus) y se concentraron en el estado físico y en el “factor humano”.
Llegó el mundial y pasaron los Wallabys de Australia, Rumania, Canadá, Samoa y la blue de Francia para llegar a la final en el Ellis Park ante 70.000 personas que antes los silbaban y ahora los aclamaban abrazados.
Piennar y los suyos jugaban en tiempo suplementario después de empatar contra los All Blacks del crack maorí Lomu. Era un milagro.
Cuarenta y tres millones de almas, no importa de que tribu, le mostraron al mundo lo que hacen las acciones de 2 líderes “luminosos” que trabajan sobre el perdón y la reconciliación.
Hubo mucho más que rugby y huevos en el Ellis Park.
El drop de Joel Stransky selló la gloria que sí trajo la justicia a Sudáfrica.
El gladiador negro bajó de la tribuna enfundado en su verde oro y le entregó la copa al gladiador rubio que jugó en la cancha. Los dos con la camiseta n°6 habían jugado el mismo partido.
Mandela cumplió su mandato y se fue a su casa y Piennar se retiró en el 2000 y hoy vive en Ciudad del Cabo con su mujer y sus dos hijos, uno de ellos es ahijado de Nelson “gigante” Mandela.
Esta historia no tiene nada de novela. Lo que cuento es la pura realidad, tan real como el partido de ayer en Mendoza.
El rugby de Los Pumas tiene la frescura de lo que ha sido amateur. Es todo corazón, garra y esfuerzo. Para mí es un ejemplo de espectáculo honesto. Se juega con lealtad, a pesar de las fricciones y nadie engaña.
Ver un tackle de Roncero o una corrida de Hernandez bien vale la espera. Estamos en el buen camino.
Pero en nosotros pesa la acción de líderes “oscuros” que horadan con la “justicia vengativa” que deviene de la “memoria selectiva” para arribar a la “verdad tuerta”. Y así estamos silbando y gritando en las canchas, colgados de las alambradas peleados con la vida porque “la tenemos adentro”
Me pareció que el partido de ayer bien valía un homenaje a Nelson Mandela, Francois Piennar y a los Sprinboks. Era como para abstenerse de silbar. Era como para respetar como respetan Los Pumas, que juegan lealmente contra rivales que los superan en condiciones y en historia. Con humildad, lealtad y respeto.
466/64. Es el número que está tallado en la puerta de la celda en Robben Island. Hoy es un museo que visita todo el mundo.
Preso 446, ingresado en 1964, internado por 27 años completos. Son 9859 noches durmiendo en el piso sin colchón. Yo hice la cuenta.
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Este es el poema que recitó Mandela cada noche en que su espíritu flaqueaba, durante 27 años.
El rugby debe sentir orgullo de haber sido el brazo por el cual este líder luminoso le enseña al mundo a perdonar.
La paz sea con ustedes, viva el rugby y…. ¡Aguanten Los Pumas!!!!