sábado, 31 de marzo de 2018

CENTINELAS

Pienso que si me acodara en la barra de un Pub de Malvinas y me pusiera a tomar cerveza con un Kelper, encontraría que tenemos muchas coincidencias.
Estaría de acuerdo con él en que los argentinos fuimos bravos guerreros y que mas vale no darnos ni un tranco de ventaja porque vivimos con la sangre en el ojo con Malvinas.
Aunque no parezca, la suficiente sangre como para dejarnos llevar a una guerra siendo demasiado jóvenes, con nula instrucción, tecnología atrasada y armamento obsoleto. Es obvio que somos bravos por demás y muy inconcientes.
Estaríamos de acuerdo en que si no se hubieran resistido, hoy, en vez de ser una apacible aldea ordenada y limpia, con casas simpáticas de jardines floridos habitadas por gente amable y educada, podrían haber optado por la propuesta nacional y popular y hoy estarían como los grandes emprendimientos patagónicos. Grandes carteles de “Aquí también la nación crece” decorarían la monotonía del paisaje austral. 
En vez de kelpers con hijos de pecas y pelo enrulado estarían llenos de sakeadores al estilo Rudy Ulloa Igor administrando casinos y prostíbulos propiedad de Néstor, Cristina y Cristóbal López.
No tendríamos dudas, mi amigo Kelper y yo, de que las islas conocieron y tienen lo mejor de nosotros. Sólo lo mejor, esa bravura e inconciencia del que ofrenda hasta el alma por amor a la patria.
Si tomara una cerveza con mi amigo Kelper estaríamos de acuerdo en que es cierto que Galtieri terminó siendo el mejor agente inglés y que su guerra alejó la posibilidad de un inminente acercamiento POR DECADAS.
Estaríamos de acuerdo en que es curioso que en Argentina sigamos hablando y actuando como si esa guerra “de Galtieri” no hubiera existido y que es un espanto el trato que le hemos dado a nuestros soldados.
Estaríamos muy de acuerdo en que Malvinas se ha transformado en una bandera electoral que, cada tanto, un líder deshonesto agita y nos toma por idiotas.  
Estaríamos de acuerdo en que jamás se invirtió en ninguna idea de largo plazo. Nunca un intercambio estudiantil, un contingente de médicos para hacer la residencia en el “hospital de Puerto Argentino”, maestros que enseñen el castellano en sus colegios o alumnos del Carlos Pellegrini que vayan de viaje de egresados a visitar ese pedazo de patria.
A la quinta cerveza, acordaríamos que es un trabajo muy arduo pero es el único que nos queda, sobre todo después de perder una guerra y 35 años de indiferencia.
Parece que por fin vamos entendiendo. Después de 35 años las tumbas tienen nombre y una madre que llora abrazada a una cruz. ¡35 años al viento como soldados de la patria solo conocidos por Dios!
Si me tomara unas cervezas en el Pub de Malvinas no discutiría si estoy en Puerto Argentino o Stanley, preguntaría donde están enterrados los soldados ingleses que dejaron la vida en la guerra… y cuando me contesten que fueron repatriados envueltos en su bandera, les rendiría homenaje y luego preguntaría donde están enterrados mis compatriotas.
Estaríamos de acuerdo con mi amigo Kelper en que mis compatriotas, enterrados en Darwin, descansan en paz.
Ellos están en casa. Son los centinelas de Malvinas. Centinelas de la patria.
Juan Martín Perkins

domingo, 25 de marzo de 2018

#TODAVIDAVALE

Emociona mucho cuando se producen movilizaciones multitudinarias de personas que no responden a estructuras políticas.
Yo lo llamo milagro humanista.
En este momento estoy viendo personas, familias enteras, que recorren Buenos Aires. Llevan su cara descubierta y van cantando sin palos ni puños apretados o gestos amenazantes. No pegan carteles, no pintan con aerosol, no dañan propiedades, solo marchan dando testimonio.
Quizás no sean de interés periodístico porque no marchan desnudos ni son acompañados por la dirigencia política, pero todo aquel que los está viendo sabe que ellos son y están por la mejor causa. ¡Siempre están! y salen, sólo, por lo que verdaderamente importa.
Cuando la causa no es mezquina, estas personas salen, revientan la calle y todos quedamos temblando. Es una pulsión de vida. Es en defensa propia. Es un acto reflejo de nuestra conciencia.
Feliz día del niño por nacer!!! 
Juan Martín Perkins.

sábado, 24 de marzo de 2018

CUTU

Un amigo me cuenta la experiencia de compartir un momento maravilloso con su hijo menor.
Lo llamamos Cutu y es un personaje que conozco desde que nació.
Tiene 7 años y es muy compañero de su padre. Un chico bueno y muy bien educado.
El Cutu acompaña a su padre al campo, todo le interesa y lo entusiasma. Tiene todos los sentidos dispuestos y empeñados en absorber conocimientos. Pregunta todo y está siempre atento.
Le ceba mate al padre mientras esperan a un veterinario que les va a revisar unas vaquillonas.
A la orilla de un arroyo que baja serpenteante de la sierra, en Balcarce, el Cutu, pensativo, le llama la atención al padre y le pregunta: ¿Vos sabes explicarme porqué los palos flotan en el arroyo?
Mi amigo es un buen padre. Da a sus hijos lo mas preciado que puede dar: tiempo, atención, comunicación y verdad.
Cutu tiene ahora una idea perfecta de porqué flotan los palos en el arroyo. También sabe cómo, porqué y por dónde nacen los bebes y los terneros, los pollos y las ballenas o todo bicho que se te ocurra preguntarle. Sabe rezar y sabe que es muy malo mentir o engañar. A pesar de todo lo que ya sabe, pregunta, pregunta y pregunta.
Cutu y su familia viven en una chacra a 18 km de la ciudad. Va a la escuela pública y vive el drama de muchos días sin clase que sus padres tienen que suplir con mucha dedicación. No es fácil, pero la van llevando, no queda otra que pelearla. Los chicos merecen tener su oportunidad.
Les cuento sobre Cutu porque creo que se lo debo. A él y a todos los chicos y sus familias inocentes de toda mezquindad. Familias trabajadoras que, con dificultad, luchan por salir adelante, criar y educar a sus hijos en el ejemplo.
Les cuento sobre Cutu, el hijo menor de mi amigo, porque él y su familia son una muestra de lo más preciado que tenemos como sociedad.
Las familias unidas lo resisten todo. La guerra, la enfermedad, la muerte, la seca, la inundación y toda adversidad. Las familias que se aman en unión pueden resistirlo todo .
Las familias hacemos la sociedad y ese criterio de unidad debe ser extensivo para hacer un mejor país.
Debemos pensar en manos de quienes depositamos la confianza. Tenemos que revisar muy bien los sistemas que no están funcionando. Faltan no solo en “cantidad” ya que el déficit mas grande de nuestra deuda educativa es de “calidad”.
Esta semana escuché a la gente de un gremio de la educación, que en conferencia de prensa leyó un comunicado. Me obligó a interiorizarme en el tema. 
Me alarmó mucho el episodio. Pensé en Cutu, en su inocencia y  pulsión por informarse y aprender, y me angustió mucho el mensaje contradictorio que puede recibir de los adultos que se comportan así en ámbitos institucionales. Ni pensar en las aulas…
No quiero llenar de adjetivos a este episodio bizarro que ocurrió en el HCD de Pehuajó. No se ni como llamarlo, mucho menos describirlo. Solo se que me avergüenza; y que uno como padre puede explicar casi todo a los hijos… sabemos explicar porqué flotan los palos en el arroyo, pero hay cosas que nos resultan inexplicables, por lo inadecuadas e incoherentes. 
Esperé en vano un pedido de disculpas que indicara un reconocimiento del error. Pero no hubo una sola actitud que aliviara la pena. Ganó el mal ejemplo y después, como siempre, se le echó la culpa a los fantasmas conspirativos que siempre usan para faltarnos el respeto. Así queda la duda para siempre. Así perdemos todos.
Cutu ya sabe porqué flotan los palos en el arroyo, pero no sabemos como explicarle porque estamos tan desunidos, porque somos tan decadentes y ordinarios para comunicarnos, ni porqué banalizamos tanto las palabras hasta desintegrarles el significado.
Está claro que no estamos ocupados en lo importante. Nadie advierte que Cutu nos está mirando… y aprende de nuestros ejemplos, no de las declamaciones. 
Perdón Cutu.
Juan Martín Perkins.

sábado, 17 de marzo de 2018

ZONA LIBERADA

Hay dos categorías de políticos, los comunes y corrientes, y luego está la categoría superior, los estadistas.
Los políticos comunes no conducen ni educan a su pueblo por la virtud, simplemente lo lideran. Interpretan la realidad, interpretan tus deseos y los expresan con más o menos demagogia.
El Estadista, en cambio, no siempre dice lo que queres escuchar, pero trabaja en la verdad y te conduce tras un proyecto que cree conveniente para el porvenir, forzando cambios y corrigiendo rumbos aunque tengan “costo político“.
Vos sabrás discernir que clase de políticos tenemos gobernando Pehuajó, pero yo te voy a pedir un ejercicio que te lleve un poco mas allá.
Te voy a pedir que reflexiones sobre que tipo de pueblo somos. ¿Somos uno al que se le puede pedir sangre sudor y lágrimas, o somos algo mas parecido a Sodoma y Gomorra donde no se puede pretender, siquiera, que se respete un semáforo?
Cuando ocurrió la “tragedia” del encuentro de motos, así en caliente, pensé que el “accidente” tenía que significar un antes y un después.
Vi, en la semana, que hicimos lo de siempre. Buscar un demonio para hacerlo depositario de todos nuestras culpas. Preferentemente buscamos un político o un milico para aplicarle la sanción correspondiente y así purgar las culpas de nuestro inconciente colectivo.
Sabemos la calidad de políticos que tenemos, una y otra vez nos lo confirman. ¿Pero nos atrevemos a ver el tipo de pueblo que somos?
Somos lo que años de GARANTISMO, POPULISMO y RELATO hicieron de nosotros. Nos dejaron incapaces de organizar con orden y seguridad la salida de chiquitos de un jardín de infantes.
Los políticos que tenemos gobernando Pehuajó barrenan la ola y nos dan lo que queremos. “Pan y circo con ZONA LIBERADA“, solo que esta vez tuvieron mala suerte..
Lo que pasó en el encuentro de motos tiene responsables directos pero también tiene relación con como somos y con como nos dejamos gobernar.
Dejemos de llamarlo tragedia.
¿Qué nombre le ponemos a lo que pasó en el acceso? 
Si llamamos “accidente” a una moto en willy o palito que se lleva una vida… faltamos a la verdad, nos mentimos a nosotros mismos.
¿Cómo llamamos al “acto solidario con colaboración ciudadana” que desaparece la moto y altera la escena antes del peritaje de la policía científica?. ¿Delito penal? Deberíamos, porque es lo que es. Uno tras otro.
¿Cómo llamamos a que nunca haya padres ni tutores responsables aportando criterio como para parar lo que TODOS sabíamos que terminaría mal?
Siempre me pregunto donde estamos a la hora de educar y prevenir. ¿Dónde estamos antes? Para no terminar después en una marcha…. cuando ya es tarde.
Nos desvela el país que les dejaremos a nuestros hijos, ¿y los hijos que le estamos dejando al país?
Somos expertos en matar al mensajero, porque no nos gusta que nos marquen un error, pero reflexionemos. No sirve encontrar y condenar a un demonio.
No nos devuelve vidas, ni orden, ni prosperidad, ni bienestar ni nada. Lo que sirve, es aprender a ver la realidad y demandar cosas diferentes. Aportando y exigiendo lo que corresponde.
Y cuando hagamos eso, estos políticos comunes y corrientes salidos de nuestro seno social, leerán nuestra “nueva realidad” y empezarán a ofrecer políticas según nuestras “nuevas” demandas.
Los pueblos siempre tienen los gobiernos que se merecen y la realidad que se construyen. Siempre.
Este doloroso episodio que terminó con la vida de Yamíl Adrián Herrera Wenceslao, QEPD, tiene que servir para preguntarnos porqué no hemos solucionado aún el tema del tránsito en modalidad ruleta rusa.
Se ve que solucionarlo es una acción que supone un alto costo político. Eso habla de que tipo de político es nuestro intendente, pero también, de que tipo de pueblo somos.
Hubo un señor, vaya desde aquí mi homenaje y agradecimiento, que se presentó a hacer la denuncia policial 3 horas antes de la tragedia. El Sr Alejandro Mutti se convirtió en un faro ciudadano. Debimos haber sido miles acompañándolo.
Pehuajó precisa más ciudadanía. De ella saldrá un estadista…. y todos daremos un salto de calidad.
Juan Martín Perkins

sábado, 10 de marzo de 2018

10 AÑOS

Me gustaría poder escribir algo a la medida de los productores agropecuarios. Un mensaje que usara las palabras justas. Sin altisonancias, con humildad y respeto, como les gusta comunicarse a los verdaderos hombres y mujeres de campo.
Todos sabemos que estos son momentos difíciles. La seca es feroz… porque achicharra hasta el alma.
Pero también sabemos que el campo siempre da revancha, todo pasa y esto también pasará.
No es fácil encontrar las palabras cuando se te está evaporando la esperanza del progreso que te proporcionaría un esperado resultado económico… que sabes que no llegará y te quedarás con deudas.
Te armarás de paciencia… y a volver a empezar. Esto es así. Es nuestra naturaleza. Son gajes del oficio para una fábrica a cielo abierto.
Quería decir algo, chacarero, gringo, paisano, colega, compañero, querido amigo, que te reconforte, aunque sea un poquito. Que te reconozca el esfuerzo y te haga sentir acompañado. ¡No estás solo!
Está muy claro, que estás soportando una presión impositiva tan salvaje y feroz como la seca, aunque no te quejas porque le estás poniendo el hombro al país, pechando con toda la fuerza. 
Cuál de las dos mas implacable!!, la seca o los impuestos!!
Es bueno y oportuno aclararlo, justo a 10 años de la 125. Cuando inventaron aquello de la “renta extraordinaria” y te obligaron a subirte a la ruta para evitar que te saquearan.
El domingo 11 de marzo hará 10 años y, a pesar de los avatares de la naturaleza, quiero que recuerdes esa gesta con orgullo y alegría. Porque supiste estar a la altura. Como siempre, callado y respetuoso, poniendo el cuerpo como tantas veces de tranqueras adentro. Y supiste defender lo que por derecho te corresponde.
Tu renta, el resultado de tu esfuerzo, que nunca es extraordinaria porque sabemos que la actividad tiene estas contingencias que nos llevan las previsiones.
Lo sabemos y las aceptamos como reglas de juego de la producción agropecuaria y la vida en el interior productivo que depende del campo.
El 11 de marzo debe ser recordado con orgullo y alegría teniendo en claro que aceptamos con humildad lo que Dios manda, pero sabemos plantarnos ante la injusticia y el atropello de burócratas de ayer, hoy y siempre que pretendan intervenir en cada acto privado de nuestra vida para despojarnos de lo que es nuestro.
Viva el campo y la ciudad. Viva la vida en el interior y la cultura del trabajo.
Juan Martín Perkins.

sábado, 3 de marzo de 2018

TREN BALA

Es sabido que tenemos propensión a poner siempre culpas en terceros. No asumimos las propias.
Es muy argento desde 1910. Los revisionistas decretaron que había que tener vergüenza de la forma en que nos habíamos convertido en un país pujante. Somos los acomplejados del primer centenario porque el revisionismo nos enseñó, y nos sigue enseñando, a aborrecer a la generación del 80 y la manera en como organizó el país.
Roca es el demonio junto a Avellaneda, Sarmiento, Mitre y demás secuaces que aplicaron principios progresistas y liberales. ¡Hay que bajarlos de los monumentos!!!
Vuelvo al punto, siempre ponemos en terceros las culpas de nuestros fracasos y frustraciones. Cuando no en los genocidas y oligarcas de adentro, entonces nos dedicamos al imperialismo. Todos nos oprimen y nos chupan la sangre. Pobres de nosotros que éramos un gran proyecto de país, hasta que todo el mundo conspiró para hacernos fracasar.
No es así. Hace 100 años que somos autodidactas del fracaso.
El problema de la educación pública no tiene responsables, salvo el demonio a designar. Puede ser la gobernadora, Rita Arriarán, el presidente…. Los demás, 40 millones de víctimas. ¿Es así?
Esta semana hice un viaje a la cordillera y vi otro ejemplo de una decadencia que, pareciera, fue obra y gracia del Espíritu Santo, los trenes.
Por donde vayas, hasta el último confín de la patria, vas a encontrar ruinas de un pasado ferroviario. ¡¡Y que pasado!!.
Fuimos algo superior. Una gran promesa de país que no nos animamos a ser.
Llegábamos al Pacífico con los trenes. Eran un lujo de capitales británicos porque éramos un país abierto.
Los revisionistas te cuentan que en La vuelta de Obligado rechazábamos una invasión pero no te dicen que, mientras, los ingleses y franceses ya estaban tendiendo vías para que, entre 1860 y 1870 ya tuviéramos el ferrocarril.
El revisionismo te enseña que lo hicieron para esquilmarnos y llevarse nuestras riquezas, por eso confluían en el puerto. Todo parte del mismo complejo conspirativo. El mundo chupando la sangre de las venas abiertas de America Latina… (aunque Galeano haya confesado que hoy no escribiría ese libro).
A fines de 1947 vencía la ley Mitre de 1907 que derogaba el sistema de garantía de beneficios otorgado en 1860 que les daba la exención de los impuestos sobre los equipos y materiales importados a las compañias ferroviarias. 
¿Que hicimos entonces?
Los británicos gestionaron la posibilidad de asociaciones con inversiones argentinas con la esperanza de desarrollar empresas mixtas con capitales argentinos… pero no. ¡Gringos go home!!
Se instaló que el movimiento obrero exigía la nacionalización y que era un proceso largamente reclamado.
Ni lerdo ni perezoso, Perón olfateó rédito político y encaró. A su juego lo llamaron. La Fraternidad pidió la nacionalización y Perón hizo como que echaba a los ingleses cuando ya se iban solos. ¡Fuera!
El 1 de marzo de 1948 una multitud se dio cita en la plaza de Retiro de Buenos Aires para celebrar el evento. ¿Sabes como llamó el Pocho a los ferrocarriles? Adiviná. Sarmiento, Roca, Mitre, Urquiza, San Martín y Belgrano… ¿en quienes pensaste? ¿En Inakayal, Sayhueque, Calfucurá, Catriel, Pincen…?.
Nooo, Perón no era tan progre como para apelar al relato “originario“.
Ese 1° de marzo se festejó en todas las estaciones del país. Se programaron actos que contaron con el entusiasmo del gran pueblo argentino salud!. Se dictaron resoluciones que se hicieron publicar en todos los periódicos de la época para que los festejos fueran multitudinarios… y lo fueron.
Bueno, ¿y qué pasó? Cantamos el himno, nos golpeamos el pecho, puteamos a los ingleses, gritamos viva la patria y después… empezamos la destrucción del ferrocarril. Una larga decadencia que terminó en la agonía del famoso y recordado: “ramal que para, ramal que cierra” de Carlos Saúl, nuestro gran demonio “neo liberal” designado en ese momento para purgar las culpas del gran fracaso nacional.
Como con la educación… nadie fue.
Como con los 70, los Montoneros y la posterior represión… nadie fue.
Nadie fue. O mejor dicho, siempre es algún demonio que nos releva de la culpa.
Esto de creer que los demonios se llevan las culpas es una idiotez bien argenta. Puro pensamiento mágico mas ligero que el tren bala.
Juan Martín Perkins.
 

sábado, 24 de febrero de 2018

RITA LA PEOR DE TODAS

Muchas veces, la demagogia, nos distrae del punto y además, el enojo que nos provoca que nos digan la verdad, nos impide resolver los problemas que arrastramos desde hace mucho tiempo.
La mayoría de los políticos, por suerte no todos, son especialistas en patear la pelota afuera o postergar todo para que lo resuelva otro. 
Siempre aguantamos y postergamos hasta que la situación se hace insostenible y cuando, finalmente, alguien se hace cargo, entonces sale el ejército de voluntarios pidiendo lapidación y crucifixión.
En estos días estuvo en los medios locales la decisión de fusionar divisiones y cerrar el turno mañana de la Escuela N° 11 de Guanaco.
Estando en un taller escuché en la radio que había gran alboroto con el tema y después vi en el diario como la comunidad política le dio maza a la jefa distrital.
No conozco a la señora Rita Arriaran, pero estoy seguro de que la debe estar pasando mal y sentí la obligación de solidarizarme. Es muy nuestro eso de erigir un demonio y hacerlo responsable de todos los males cuando, sabemos, que hemos mirado para otro lado mientras se preparaba esta menezunda.
Pregunto que opinan en el taller. Me sorprendieron las respuestas. Éramos 6 personas pero solo 1 compartía la noticia contada de la manera políticamente correcta. Los demás tenían claro otro panorama.
El comentario era que todos sabemos que la jefa distrital tiene razón, pero lamentablemente nadie la iba a acompañar porque, hacer lo que hay que hacer, tiene un costo político demasiado elevado.
¿Cómo es eso? Pregunté. Y claro, resulta que todos sabemos que existen nóminas de alumnos virtuales. Alumnos de palo que le llaman. (Y no solo en Guanaco)
¿Y cómo es eso? Claro como el agua. No existen, desertaron. Se fueron a Pehuajó, abandonaron o nunca existieron.
¿Y entonces? Y entonces viene un gobierno que por fin decide, como puede, a los ponchazos, empezar a poner orden para racionalizar y optimizar recursos y arde Troya!!
“Te imaginas!!! ¿Quién toca esa industria? Es una estructura armada sobre dimensionada, hipertrofiada que se considera inamovible y está aceitada para mucha gente que se vale de los vicios del sistema“.
El tema no es la educación pública y la contención de los chicos. Además, los resultados están a la vista. Los alumnos ¡NO ESTÁN!.
Y de lo que hay… ¿nadie de la comunidad educativa puede hacer una autocrítica?
Recuerdo cuando cerraron “Las Juanitas”. Teníamos una sola maestra para todos los grados de 1° a 6°!! Y además nos hacía el chocolate y la limpieza de la escuela con nuestra ayuda. Claro en una época en la que no había licencias, suplentes, certificados truchos y todo lo que pulula ahora. La cerraron y nadie protestó cuando nos llevaron, justamente, a Guanaco y a Pehuajó.
En otra parte del diario, ni lerdos ni perezosos, hay una solicitada de página entera donde el oficialismo municipal a pleno, ejecutivo y legislativo, meten la cuchara. ¡Magistral!, una oportunidad política que no se privaron de aprovechar. Ni el intendente se resistió.
Se atropellan por expresar su repudio al cierre y fusión de cursos y repetir como loros que todos los males empezaron con la asunción como gobernadora de la provincia de Buenos Aires de María Eugenia Vidal.
La debacle empezó ahí. Los 35 años anteriores no cuentan. Los chicos no comprenden lo que leen, cuando leen… pero, claro,  también es culpa de la gobernadora y de su lugarteniente Rita Arriarán.
Lo mas fácil, lo que han hecho siempre, es tapar los problemas con plata. Bueno, se debe haber acabado seguramente porque, por primera vez veo que están tomando medidas ingratas y difíciles, pero lógicas.
No sirve demonizar a las personas tratando el tema con deshonestidad intelectual.
Todos sabemos como son las cosas. Está en la calle, se respira que deseamos dejar de engañarnos y aprender a unir causa con efecto. Hay que respetar a quienes intentan cambiar y pagan costos.
Da pudor tanta mezquindad y oportunismo.
Es alentador escuchar que empiezan a animarse a tratar estos temas. Muy alentador. Ojalá sigan profundizando. 
Y ojo, no estoy hablando de presupuesto, de déficits, de puestos de trabajo, de educación ni de escuelas rurales… aunque también hay que hablar de eso.
Estoy hablando de reconciliarnos con la verdad y hablar con honestidad intelectual sobre como hacemos para salir hacia adelante.
La cháchara mentirosa, que me recitan desde siempre, tiene a la educación pública agonizando. 
¿No lo ven?
Juan Martín Perkins.

sábado, 17 de febrero de 2018

LOS 70 EN PEHUAJÓ

Mi amigo Beto dice siempre que los 70 fueron los mejores y mas felices años que recuerda. 
Sobre gustos no hay nada escrito, dicen. Cada uno tendrá su experiencia.
Los 70 desde la visión de niños, como éramos, pueden haber sido maravillosos, pero vistos ahora, despojados de la ignorancia y la inocencia de la primaria, vemos que también tuvieron su ingrediente de turbulencia y tragedia.
Claro, si me pongo a recordar al viejito Delarco y su triciclo Kiosco ambulante esperando la salida del Normal por la escalinata de la calle Hernández, lagrimeo de nostalgia. Caramelos, figuritas, girasol, chupetines… aunque no tuvieras una moneda siempre ligabas algo. ¿Me lo anotas Delarco?
El Zurro lleno!! A veces, incluso, con funciones simultaneas con el Español. Una cosa de locos. Las de Sandrini, Alcón en “El Santo de la Espada”, Torre Nilson, la Coca Sarli!!, las de Tita Merello pero la Tita verdadera!!.
El Sportman a las apuradas en algún intervalo de esos días de 2 pelis… La vereda desde el Zurro hasta “la Galver” llena de mesas de la confitería Select de Tabita.
Polito el mozo. De esos de saco y moño, rejilla blanca inmaculada y bandeja de estaño!! Esas picadas llenas de platitos donde te servían hasta alitas de murciélago y patas de rana. Inolvidable lo de Tabita, sobre todo, pasar al baño que quedaba por un pasillo angosto al fondo, casi en el centro de la cuadra donde tenías que abrirte paso entre cajones de sifones, Gancia y Cinzano a los palazos con las águilas, ratones y gatos del barrio.
Y el gran DUVAL al lado de lo de Tabita, sepultado bajo la pila de zapatos de todo Pehuajó.
Los 70 tuvieron esa gloria en que se dejaban las puertas y ventanas abiertas. De las casas y los autos!! 
Pero claro, también en los 70 se vivía la tragedia.
No comparto ese lamento que dice que toda época pasada fue mejor. Es cosa de viejos ¿no?
Y los 70 que idealiza Beto tuvieron su infierno. Éramos buenos e inocentes, vivíamos en democracia, había vuelto Perón, pero se secuestraba, torturaba y mataba gente. Argentinos, hermanos, inocentes a manos de la insensatez de otros que jugaron al Santo de la espada. Y después la guerra, y después y después y después… eso también fueron los 70 que nos llenaron de traumas por los cuales NADIE todavía nos ha pedido perdón.
Nadie se ha arrepentido ni ha pedido perdón por el sufrimiento y las victimas provocadas.
Todo pasó ante nuestra nariz, es decir, la de nuestros padres, porque nosotros éramos muy chicos. Explotaban bombas, moría o desaparecía gente y nosotros… mirando paridos en el cine Zurro. ¿Se acuerdan de Aramburu secuestrado y asesinado en Timote? ¿Y Etchecolatz comisario en Pehuajó? Balas que picaban cerca no?
Cosas que pasaban en los 70, cuando éramos mas educados, nos queríamos mas, había cifras de pobreza mas soportables y todo el mundo tenía trabajo.
Nadie sabía lo que era una AUH porque no existían planes de asistencia. Había crotos, pero era una profesión optativa. Linyera que le decían.
Los 70... Tremendo complejo nacional nos dejaron. Todavía estamos llenos de culpa y de vergüenza.
Ni se puede hablar de ellos, los 70 del post hippismo del pelo largo y pantalones acampanados nos castraron la infancia y le comieron la lengua al gran pueblo argentino… salud!! Mientras nos bañaban en sangre.
Unos, viven de las indemnizaciones, cargos y jubilaciones del Estado, otros, se pudren en vida tras las rejas. Todo, en nombre de la memoria, la verdad y la justicia.
Nosotros el pueblo, no vemos nada y callamos, porque fuimos, somos y seremos… derechos y humanos en los 70 y en los 2000 también.
Juan Martín Perkins.
 

sábado, 10 de febrero de 2018

ARTESANOS DE LA VIDA SIN PRELAVADO

Que anduve por España y es igual que acá… por toda España ehh. 20 ciudades  recorrí.
Pensé que era una idiotez nuestra, pero es mundial, parece. Es que busques por donde busques…  hay muy pocos.
No abundan, artesanos de mente lúcida y pausado trabajo manual capaces de crear con el lado bueno de su corazón, ni conciencia de lo singular.
Escasea el orgullo legítimo por la obra, concienzuda, perfecta, bien hecha. Escasea mucho.
Lo singular, hermoso, útil y noble… ya casi no existe.
Todo es en serie. Escupido por una maquina a la que se le aprieta un botón y larga todo hecho. Parejito. Comprable y listo para usar, consumir y tirar rápido. Para volver a comprar.
¿Quién es artesano de su propia vida? Mi viejo decía que hay que ser artífice de nuestro propio destino…
En general, no lo estamos logrando. No lo estamos haciendo, mas vale, los que podemos, lo estamos comprando hecho. 
Seguro, pensarán que mi concepción romántica de la vida es obsoleta. ¿Si? Yo no lo creo. Fíjense la crónica sobre Carmen de la semana pasada. Ella es una “artesana” de su vida. Como hay otros en nuestro pueblo que nos deben servir de ejemplo.
Ayer me encontré con mi peluquero, “El Bocha”, otro artesano de la vida que le pone mimo a lo que hace de su vida… y puedo nombrarte muchos que conozco. Gente de carne y hueso que se ha vuelto excepcional
Artesanos de la vida que caminan entre nosotros. ¡¡Porque andamos todos juntos!! Pero vos sabes cuando alguien compró el Jean azul oscuro y cuando compró ese prelavado y desteñido artificialmente con el agujero hecho..
Uso la metáfora del Jean recordando esos de Eduardo Sport que mi vieja nos compraba en un local de Pacífico. Azul oscuro, duros casi como chapa, a los que había que domar. Pero viviendo, envejeciendo juntos, trepando a las plantas, trabajando. Viviendo nuestra vida propia entre lavado y lavado natural. Las manchas o agujeros que tal vez nos hizo una batería y el 7 que nos hizo ese alambre de púa que saltamos con apuro son la vida misma.
Vivimos, la mayoría, en un tiempo en que, como ocurre con los jeans descoloridos y falsos, hasta la memoria nos la convierten en mercadería postiza, artificialmente envejecida, empaquetada como un producto.
Así vivimos, con falsas pátinas, falsas cabelleras, falsos perfiles, falsas pieles, anónimos que hablan por nosotros.
Somos tan cómodos y cobardes que a la vida también pretendemos comprarla hecha. Vivida por otros y servida en la pantalla de la televisión y en las redes sociales.
¿Qué tal si nos la procuramos nosotros mismos?, ¡esa es la gracia de vivir!
Ninguna vida viene lavada de fábrica.
Juan Martín Perkins.

sábado, 27 de enero de 2018

SIN CARETA

Yendo hacia  Carlos Casares a pesar unos camiones se enmudece la radio. Como ocurre con frecuencia, por cortes de energía, no me pareció nada excepcional. 
Al salir de la balanza pública, la radio sigue muda.
Entro a la ciudad a hacer diligencias, Banco, trámites comerciales y a la hora de almorzar, reparo en que la radio está prendida, pero sigue muda.
Me estaciono en la histórica Esso de Tomás, lugar de encuentro parroquiano casarense…
Antes de entrar, wasapeo a la radio para averiguar las causas del silencio. Las peores noticias.
“Nos cerraron” escucho del otro lado. “Nos cerraron y nos pidieron que retiremos una publicación”.
¡No podía salir del asombro!! Anacrónico, autoritario e ineficaz, paso atrás que una sociedad nunca debe permitirse dar. Atentado a la libertad y censura que no se pueden disimular. Acá y en China.
No puede ser, pensé. ¡Es una animalada! ¿Será el día de los inocentes? Pero la radio seguía muda, perdón, “silenciada”, que no es lo mismo.
Entré al comedor como un zombie. 
Cuatro parroquianos departían en una mesa sobre “Agropecuario” el club de futbol de Bernardo Grobocopatel que es todo un suceso. En otra, se dedicaban a lo atrancadas que están las lluvias y en las consecuencias que ya tendrá para la producción aunque se corte esta seca.
Más allá, en el rincón del salón, una familia almorzaba bulliciosamente de vuelta de las vacaciones en la cordillera. Cada mesa un mundo aparte.
Yo pensaba en que no puede ser tan fácil silenciar una voz, así como así, de un plumazo.
Debe ser un chiste, seguro van a recapacitar… esto no puede estar pasando en pleno siglo 21 y tantos años de declamada democracia.
Me pido un especial de crudo, queso y tomate y manoteo un diario de la pila. Están todos, puedo elegir.
En la esquina del salón más alejada del sector de comedor, lejos del bullicio, hay un living con unos silloncitos donde uno puede tomar un café, esperar a alguien, relajarse y descansar para proseguir el viaje o, si lo desea, pasar un rato de lectura.
Hay una biblioteca donde servirse de un libro y donde uno puede aportar alguno que haya leído. Hay de todo, desde Vargas Llosa, García Márquez o Neruda, hasta Sandra Russo con su historia de La Cámpora.
¡¡Y nosotros con la radio silenciada!!.
El sanguchón? Extraordinario!! Además, se sentaron a mi mesa un par de colegas que me ayudaron a distraerme.
Recomendable la Esso de Tomás (ahora Axion). Un concepto distinto, fresco, con personalidad y estrategia comercial definida que denota una conducta. Te das cuenta hasta cuando pasas al baño. Y está bueno usar todos los ámbitos posibles para trabajar sobre la idea general. Para que todos aprendamos y tengamos claro como UNIR CAUSA CON EFECTO.
En el baño, hay un cartel grande de chapa amurado a la pared que reza:
NO CREA QUE LA TIENE TAN LARGA… ARRÍMESE Y ORINE ADENTRO.
Firmado: LOS QUE LIMPIAMOS EL BAÑO.
¡Que bueno!, cuanta filosofía popular para aplicar en todos los ordenes de la vida.
Efectivamente, pasado el sofocón, la radió volvió a sonar. No podía ser de otra manera. No se puede orinar tan pero tan afuera del tarro.
La libertad tiene estas cosas, a veces duele un poco porque hay que merecerla y, eso, tiene un costo. No es gratis.
La libertad de expresión tiene que ser irrestricta, con el solo límite de la RESPONSABILIDAD.
Podes decir lo que quieras, pero hay que poner la firma… 
Y si te gusta el durazno, tenés que bancarte la pelusa. Ese es el precio.
Juan Martín Perkins.

sábado, 20 de enero de 2018

PREGUNTAS

El cielo despejado y la atmósfera limpia de Noche Buena permitieron ver un cielo majestuoso que invitaba a reflexionar y llenarme de preguntas.
¿Habrá alguien mirándonos desde allá?. ¿O estamos solos?
No entendemos nada acerca de cómo funciona el mundo. Es mas, ni siquiera pensamos en eso.
¿A quién le importa cómo se genera la luz solar que hace posible la vida? ¿Y la gravedad que te mantiene atado a la tierra?
A que nunca pensas en la estabilidad de los átomos con los que se constituye tu ser corporal.
No pensamos mucho en la naturaleza. En por qué es así, con este orden… natural. De dónde surgió el cosmos… o si siempre estuvo aquí.
Mirando el cielo… y pensando que antes hubo caos, ¿por qué ahora hay “orden”? ¿Por qué hay un universo?
Si te tiras panza arriba, sobre el pasto en una noche oscura como la de Noche Buena, serena, fresca, silenciosa y brillante y ves esa obra magnífica que te hace estremecer… seguro que se te ordena un poco el sentido de la proporciones. Aunque no sepas nada de física cuántica ni astronomía, de una cosa estarás seguro, de que sos muy pequeño y no sabes nada pero, fundamentalmente, tendrás la sensación de que lo que estas viendo trata acerca de Dios. 
A cualquiera que le preguntes, sobre la creación bajo ese cielo estrellado, se encogerá de hombros y ensayará alguna referencia a su creencia religiosa. Lo hacemos siempre que no tenemos explicaciones.
Si encontráramos una respuesta en la que todos estuviéramos de acuerdo, sería el triunfo de la razón humana, porque entonces habremos conocido el pensamiento de Dios.
Pero no estamos ocupados en adquirir una visión al respecto. ¡Ni mucho menos!! Nos ocupan mas los puteríos, las roscas políticas y las mas insignificantes y mezquinas miserias humanas.
Albert Einstein, Galileo Galilei, Isaac Newton, Stephen Hawking no se quedaron sentados apelando a Dios para todo lo que no sabían explicar… se quemaron las pestañas para buscar las respuestas a preguntas como:
¿De dónde surgió el universo, y adónde va? 
¿Tuvo un principio, y, si así fue, qué sucedió con anterioridad? ¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Llegará el final alguna vez?
Nosotros no estamos muy preocupados que digamos… nos ocupa el día a día de la sobrevivencia superficial. Y como nos da pereza pensar…..
Sería bueno que prestáramos mas atención. Seríamos mas profundos y trascendentes y no pasaríamos así como así por esta vida.
Juan Martín Perkins.

sábado, 13 de enero de 2018

ANIBAL Y MARGARITA


Difícil la tarea de evadirme de la realidad para hacer la columna de hoy.
Mucha bronca. Demasiado talento al servicio de la bronca… y no está bueno buscar todo el tiempo el pelo al huevo.
Ejércitos editoriales combaten por reescribir la historia para torcerla a su conveniencia. Así es como descontextualizan.
Esta semana lo mataron a Facundo Arana, después a Cacho Castaña, bajaron a Roca en Zarate para poner a Alfonsín (cosa que nadie objete nada), cambiaron el final que Georges Bizet le dio a Carmen, para que sea ella quien mata a Don José… la chica que mata a su novio con dos balazos, un amor que no es violencia de género. El papa que nos sobrevuela pero no mira ni de reojo. Tráfico de presos que entran y que salen mientras sigue el festival de bolsos… 
¿Cómo puedo contarles algo lindo? ¿Cómo salgo de este chiquero lleno de adjetivos descalificatorios, ofensas y rencores?
Un antídoto sería que les cuente sobre Aníbal y Margarita.
Los conocí siendo un niño y fueron un ejemplo para mí. Padres de 2 hijas mellizas Mercedes y Leticia, que fueron mis compañeras de escuelita rural en Las Juanitas. 
Aníbal me enseñó a andar a caballo cuando era muy chico. Me sacaba al campo y se ocupaba de mi seguridad.
Era ágil y siempre dispuesto. Generoso con su fuerza y apurado. Siempre puntero para galopar y para todo. Siempre hacía una de mas, y a pesar de vivir en el puesto, era el primero en llegar al toque de campana. 
Ya grandes, Aníbal y Margarita, le alquilaron el campo a Alustiza y se fueron a vivir con sus vacas allá, al rayo del sol, en una casilla rural. Hicieron su sombra, sus comodidades, corrales y aguadas. Todos los días pasaba por el camino y los dos me levantaban el brazo saludando. Tomábamos mate, conversábamos cosas del campo, la familia, los nietos, los achaques del cuerpo, las fuerzas que empiezan a mermar pero que son suplidas por un espíritu inquebrantable.
Les he comprado terneros alguna vez y también la mejor yegua que tuve en mi vida. Una colorada domada por Helio, el nieto preferido.
¿Por qué les cuento de Aníbal y Margarita? Porque son una historia linda, de los mejores ejemplos que tuve en mi vida. Un matrimonio que se amó y permaneció unido contra viento y marea. Con ellos me cerró eso de “contigo a pan y cebolla”. Y que el hombre no separe lo que Dios ha unido.
Tengo muchas charlas con los Amandi. Inolvidables por la sabiduría de los años de filosofía campera.
Nunca les escuché un lamento una agachada o una mala intención.
Esta semana de agobio, con tanta idiotez y enojo, me es muy necesario recordarlos. Los extraño.
Extraño lo que ellos representan en mi memoria. La vida real, la profunda, la leal, la sincera.
Me gustaría volver a esos momentos en que nuestras preocupaciones eran otras, las cuestiones sencillas.
Ni el Nokia 1100 nos alteraba la paz. Éramos mas amables, mas gauchos y leales.
Desde el punto de vista conceptual, la corrección política es incongruente, cae por su propio peso.
Dado que no todo el mundo opina igual ni posee la misma sensibilidad, no es posible separar lo que es ofensivo de lo que no lo es y establecer una frontera entre lo políticamente correcto y lo incorrecto.
Hay personas que no se ofenden nunca; otras, en cambio, tienen la sensibilidad a flor de piel.
La ofensa no está en el emisor sino en el receptor.
La corrección política es una forma de censura, un intento de suprimir cualquier oposición al sistema.
La corrección política es muy ineficaz para afrontar la injusticia, la discriminación, la maldad. Es solo un recurso típico de mentes superficiales de esas que hablan pero no resuelven nada.
Puede, tal vez, que los “correctos”, se sientan un poco mas cómodos… pero es a fuerza de instaurar la cultura del miedo en los demás.
Creo que, secretamente, todo el mundo se está hartando del palabrerío hueco de la corrección política.
Creo, como dice Clint Eastwood, que esta generación de blandos que camina como pisando cáscaras de huevo, necesita volver a las fuentes. Necesitamos volver a tomar mate con Aníbal y Margarita bajo la sombra del paraíso para hallar nuevamente nuestro libre pensamiento. Renunciar a eso es estúpido y cobarde, porque pone en cuestión hasta los principios de la democracia.
Como Aníbal y Margarita Amandi, debemos ser respetuosos con todo el mundo, pero también tenemos que expresar con libertad nuestras ideas y dar testimonio de ellas con amor, libertad y orgullo.
Juan Martín Perkins.


sábado, 6 de enero de 2018

PRESIDENTES

Leyendo a Laura Di Marco me impactaron estos testimonios y lo comparto…
El presidente Alfonsín, al igual que el presidente Macri, se trató con un psicoanalista mientras estuvo en el poder, entre 1983 y 1989.
El analista presidencial se llama Eduardo Issaharoff.
Enterado del dato, un día de fines de 2014, y ya lanzado a la presidencia, Macri se llegó hasta el analista Issaharoff (ya retirado).
A Macri lo perseguía una pregunta que quizás el analista podía responder en profundidad…
- Dígame, doctor ¿en qué se equivocó Alfonsín?
Cuenta Di Marco, según la entrevista que le hizo al presidente Macri, que Issaharoff demoró la respuesta midiendo el exacto sentido de la pregunta.
Se tomó su tiempo y luego respondió:
-Bueno, Alfonsín tenía el síndrome de Cristóbal Colón.
Colón emprendió una aventura extraordinaria, cuando descubrió America, pero en realidad no la descubrió. En el sentido de que NO TOMÓ POSESIÓN DE ELLA, no la organizó. No se dio cuenta de lo que había descubierto y volvió a España. Estaba más enamorado del mar que de organizar un territorio.
Igual que el presidente Alfonsín, que estaba más enamorado del mar de la democracia que de sentar sus bases junto a una idea de república. Tal vez por eso fracasó su gestión.
También eligió mal a su tripulación para consolidar la democracia, que no debía ser la misma que usó para llegar al poder.
Colón había armado una tripulación para zarpar de Puerto de Palos rumbo a las indias… y fue fiel a ella.
Alfonsín, en su aventura, también fue fiel a ella. Ese fue su error, según Issaharoff.
Laura Di Maro aclara que los términos de esta conversación fueron chequeados y confirmados por dos testigos presenciales y por el propio analista del presidente Alfonsín.
Macri siguió indagando y preguntó si Alfonsín había tenido alguna otra limitación.
-Sí, la pertenencia de clase. A diferencia de Macri, Alfonsín venía de una clase media baja y eso le restó libertad a pesar de su inmenso coraje, contestó Issaharoff.
Cuentan los dos testigos presenciales que el analista le dio dos consejos al futuro presidente Macri. En vistas de lo mucho que sufrió su ex paciente con los 13 paros salvajes que le hizo el sindicalismo, el analista aconsejó que se cuidara del peronismo y su instinto tanático, su instinto de muerte.
Macri pudo ver y sentir el afecto que el doctor psicoanalista sentía por Alfonsín y el sabor amargo que subyacía en su ánimo por el fracaso de la gestión del ex presidente.
Issaharoff contó que Alfonsín amagó varias veces con apostar a la modernización, pero una y otra vez no se animó. Tuvo la oportunidad de evitar su final, pero lo entornaron cuatro o cinco que él tenía a su alrededor, los históricos, la vieja guardia, la tripulación que debió haber reemplazado a tiempo…
Alfonsín era audaz pero confió en un entorno muy equivocado o inepto.
Alfonsín estuvo a punto de hacer lo que después hizo Ménem. Mantuvo reuniones con Álvaro Alsogaray para encarar un proyecto que hubiera cambiado la historia. Pero no se animó.
Laura Di Marco le preguntó al presidente Macri que aprendió de esa charla con el analista de Alfonsín.
Macri contestó que su enseñanza fue la importancia de saber escuchar, pero también la de estar bien rodeado, porque si tu entorno te cierra y te limita, haces macanas…
El libro de Laura Di Marco está plagado de revelaciones. Algunas, verdaderamente sorprendentes para mi.
Lo primero que comprobé con esta lectura, es el prejuicio total con el que, como sociedad, analizamos y juzgamos a Macri. 
Al presidente Macri se lo critica despiadadamente por algo que, definitivamente, NO ES.
Gracias al prejuicio no lo vieron venir y eso lo hizo presidente…. Pero llegó la hora de cambiar.
Deseo de todo corazón que el presidente no tenga el síndrome de Cristóbal Colón. 
De todo corazón, mi deseo es que el presidente SE ANIME!! Y nos saque del horno.
Pero tenemos que animarnos a mas. No robar es un gran paso, necesario y fundamental, pero no suficiente.
Juan Martín Perkins.