Un día soñado en que entramos a los valles Calchaquíes desde Salta “la linda” por la Cuesta del Obispo y recorrimos extasiados el camino que nos depositó en Cachi, tuve un shock de conciencia de esos que solo te vienen con la ayuda de un escenario tan acojonante.
Recuerdo que recorríamos las parrillas en que atendían a los contingentes de hambrientos turistas que devoraban chivitos a mansalva, cuando me quedé tildado con una mujer que trabajaba de moza. La observé unos instantes, tenía el aspecto típico norteño. Esa expresión humilde, humildísima, esa piel curtida por la sequedad que hace que la edad sea incalculable entre los 25 y 60 años.
Ella caminaba como un ánima yendo y viniendo entre las mesas como si todo su mundo fuera eso, la presa del chivo y la ensalada mixta con vino del valle y pan casero.
Los chivos cruzaban la calle entre las 4x4 y enfilaban hacia el puente que cruzaba el arroyo. Nadie reparaba en nadie porque el paisaje se robaba toda la atención. El paisaje y el hambre de chivito asado.
Los patrones y comensales con aspecto de habitantes de Aldo Bonzi. Mucha yoguineta color lila e incluso blanca, estilo Laurence de Arabia. Mucho porteño arrogante y gritón, de esos que te dan ganas de dinamitarles las amígdalas para recuperar la paz del lugar… pero ella estaba allí, distinta a todos.
Amable, silenciosa y lenta, muy lenta.
Antes de irme, después de comer, me arrimé y cruce unas palabras. Lo de rigor, el clima, los lugares para visitar, de donde era, como es la vida permanente en el lugar…
Al final, le pregunté si hacia mucho que no iba a Salta.
Nunca he ido, pues. No conozco la capital de la provincia, señor. Como si Salta quedara en los confines de la tierra.
Pero seguramente conocerás la Cuesta del Obispo….
No señor, no he salido del valle.
Siempre me acuerdo de su carita y pienso en ella. En su mundo pequeño o inmenso según desde donde se lo mire.
Pienso en la cantidad de realidades distintas que vivimos los seres humanos y como todos somos nosotros y nuestra circunstancia.
Esa mujer simple de mundo grande o pequeño me impresionó tanto como el paisaje y ahora, que hace un año de nuestro paso por Cachi, siento necesidad de volver.
Quiero llevar a mis hijas para que puedan vivir la experiencia de convivir con la grandeza de la humildad extrema, la experiencia de tomar contacto con el todo disfrazado de la nada, para que aprendan a descifrarlo, para que sientan esas ganas de llorar de emoción por sentirte tan pequeño y partícipe de semejante cuadro de creación.
En julio me voy a Salta y volveré a recorrer los valles. Quiero tocar el cielo con las manos.
jmp
miércoles, 9 de julio de 2014
sábado, 5 de julio de 2014
Porque es importante Lionel Messi.
No soy un alienado del futbol. Es mas, he intentado jugarlo pero el ha jugado conmigo. Soy un perro.
Hoy jugó Brasil un partido lleno de fricción con Colombia y lesionaron seriamente al su capitán estrella.
Veo a los cronistas de la TV comentar la noticia sin disimular la sonrisa. Estamos enfermos.
Neymar tiene quebrada una vértebra y lo sacaron de la cancha como si fuera una bolsa de papas.
Insisto, no entiendo mucho al fobal.
Este mundial me fue atrapando de a poco porque me interesó mucho el fenómeno Messi.
Me atrapó su faz extra futbolística sobre todo. Con la pelota me parece mas que genial, pero de eso puede hablar cualquiera. Lo que me engancha a mi es su personalidad y como la ha contagiado a todo el grupo.
Se lo ha acusado de no tener carácter para ponerse el equipo al hombro, de pecho frío, de no sentir la celeste y blanca… y siguen las firmas y etcéteras. Hasta hoy es el goleador del mundial pero muchos siguen pegándole. La cuestión es que la selección tiene su sello y él no atiende y no contesta.
Hoy rompieron la estatua de Lio que el gobierno de la ciudad colocó en Recoleta. Le amputaron los dedos con los que festeja los goles. Sin duda estamos enfermos.
Mientras el mundial avanza me inspira mas y mas paz y confianza. Messi me vende una esperanza aunque mañana le tocara perder.
Nos ha bajado el tono. Su equipo juega de punto y no de banca. Hay paciencia, trabajo, humildad.
No se escucha una sola declaración desubicada. No se abre polémica ni con autoridades ni colegas ni adversarios. Lo que importa es la pelota y como meterla entre los tres palos del contrario.
Messi me vende que esto es un juego maravilloso pero que no va la patria ni la vida en un partido porque se puede ganar y también se puede perder pero al día siguiente la vida continuará.
Lio me la cuenta sin un habano entre los dedos ni el Che tatuado en el pecho. Fuera de la cancha no se las sabe todas y no quiere ser ejemplo de nada. Por eso lo es!!
Lio Messi es un buen ejemplo para la Argentina enferma de odio y de resentimiento.
Lio no pega, no hace pandam ni con los relatores que se desgañitan gritando sus goles. El los hace, los ofrenda pero no en son de guerra refregando al mundo que hasta el papa es argentino.
No es un barrilete cósmico y todos sabemos que vino del planeta Rosario que queda acá nomás y que es un chico que tuvo que luchar contra un montón de problemas y limitaciones pero que no anda por el mundo buscando camorra con sed de venganza.
Me gusta Lio. Le tengo mucha fe y me dieron ganas, antes del partido de mañana, de decirle que NO NOS DEBE NADA. Por el contrario, gane o pierda yo siento que le debemos a él.
Le debemos por dar vuelta la página y sacarnos de la era Maradoniana en la que estábamos peleados con nosotros mismos y con el mundo. Le debemos por sacarnos de la teoría conspirativa permanente, por enseñarnos a ser agradecidos y pacientes, por jugar limpio, por ser leal y no vivir en el suelo fingiendo infracciones.
Le debemos tanto a Messi que todavía no nos damos cuenta.
Ojalá pueda salir campeón. Se lo merecen toda esta generación de jugadores porque están demostrando que intentan dejar de practicar el futbol tóxico que se inspira en el rencor y el resentimiento.
Ayer un amigo me envió un video que me emocionó mucho. Lo quiero compartir para que mañana hinches a mi lado.
https://www.youtube.com/watch?v=rggdOfauma4
Esta selección no es del gobierno ni de Grondona ni de Sabella ni de los montoneros ni del Foro de San Pablo.
Es una selección Argentina muy especial.
Esta es la selección de Lio Messi a la que no se le mancha la pelota ni se le cortan las piernas.
Creo que estamos siendo contemporáneos de la mejor versión que este deporte nos puede dar. Somos testigos del paso de un talento muy fuera de lo común contagiado a un grupo. Con la pelota… y sobre todo, sin ella.
Pueda ser que nos ayuden a salir de las sombras. Necesitamos una alegría.
Vamos Argentina!!
jmp
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