sábado, 18 de febrero de 2017

LAS IDEAS NO SE MATAN



El miércoles de esta semana fue 15 de febrero. Seguro que el dato no te dice nada, pero un 15 de febrero del año 1811 nacía un señor que viene muy bien rescatar, recordar y desagraviar.
Político, escritor, docente, periodista, militar y gran estadista argentino. 

No voy a usar la columna para enumerar las condiciones de D. F. Sarmiento, seguramente las conoces y sino, las puedes ver mejor escritas en google de cómo te lo puedo contar yo por acá.
Está claro que el sanjuanino fue sacrificado en el altar de la “revolución”.
Sacrificado por un revisionismo que no reparó en el abuso del uso de la mas temible de las armas, la mentira asociada a la mas despiadada descontextualización histórica.
El Estado, 12 años en manos de un gobierno que apeló a todos los recursos para construir una realidad ficticia, se ocupó de defenestrarlo.
Hasta Zamba en Paka paka se calzó las botas mercenarias y se encargó de difundir rasgos antipáticos para demonizar al prócer y a su visión sobre el país llamado a ser.
Célebres cenadores con c y tomadores de Trumpeter malbec-cabernet a costillas de la ciudadanía, poblaron el instituto de revisionismo para pulir la manera de incorporar conceptos a los “nuevos contenidos” que enseñaron en las aulas a nuestros hijos.
Sarmiento fue el mas demonizado. 
Justo él, el mas “progresista” de todos. El que imaginó en el siglo 19 el gran país que nos hemos ocupado de NO SER por acción u omisión en el siglo 21.
Mientras Zamba se burlaba recorriendo los “defectos” de uno de los padres de la patria que fue genial para su época, nosotros, en la nuestra del siglo 21, no podemos dormir con la ventana abierta en una noche cálida de verano si hay brisa del lado del frigorífico.. Nos ahogan nuestros propios olores.
Nosotros, progresistas del siglo 21, tenemos todavía un basural a cielo abierto y basurales espontáneos que se reproducen como hongos en la humedad.
La versión histórica de esta realidad ficticia revisionada que echa culpas a Sarmiento es la que nos deja temblando de emoción cuando vemos que nos ha entrado algo de agua a la cisterna y nos podemos bañar!!
La misma versión progresista del siglo 21, que vive como un milagro tener algo de agua saliendo por la canilla, no tiene cloacas que funcionen, entonces traslada la caca en cisterna, para verterla en el espejo de agua donde después pretende atraer al turismo.
Los “próceres” del siglo 21 deberían lavarse la boca antes de hablar de los del 19. Pero claro, no tienen agua. Están pagando el precio de tanta prioridad alterada y mal entendida.
Y lo pagamos todos.
Sarmiento era un manantial de ideas, que pensaba, aplicaba y realizaba. Un gran fundador y hacedor, pero en la época en que había que “Poder Hacer” en serio…. No había cemento.
Logró su propósito, eliminó la indolencia, la ignorancia y la pereza… nos dio escuelas y educación que nos alfabetizaron totalmente en pocos años.
Se educaba al soberano… ¿les suena? La gran idea de Sarmiento, Avellaneda, Roca. Esos a los que nos bajaron de los pedestales y de los accesos para rebautizarlos.
Si leyéramos…. Baradel tendría un empleo y no daríamos vergüenza ajena..
Esta semana fue 15 de febrero y como recuerdo de aquel de 1811 en que el “maestro” nació en San Juan, transcribo, a modo de homenaje, unos renglones de su finísima pluma.
“¡Sombra terrible de Facundo, voy a evocarte, para que, sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas, te levantes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo! Tu posees el secreto: ¡revélanoslo!" 
Fragmento de “Facundo” de Faustino Valentín Sarmiento. (padre de la Patria)
En contraste con Sarmiento, los “próceres” del revisionismo pakapakiano quedan como enanitos de Blancanieves.
Él si que tenía claro que “Hombre, Nación, Estado, todo…. Todo está en los humildes bancos de la escuela”
En otros tiempos, cuando alguien era un crack le decíamos: “SOS UN MAESTRO”.
Ahora, se lo llama CAPO… ¿será herencia influida por La Mafia?
Estemos mas atentos.
Juan Martín Perkins.

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