sábado, 23 de agosto de 2014

Espert en Pehuajó

Se incendia el bosque.

Rápidamente las llamas avanzan reduciendo a cenizas la vida y los proyectos de todos.

Así es que los habitantes, animales asustados, emprenden la huida hacia la protección del lago y el río.

Sobre la orilla, todos observan impávidos.

Mientras, un picaflor va y viene presuroso. Carga su pico en vuelo rasante sobre las aguas del río y descarga en dos gotas sobre la furia del fuego.

Causa gracia y pena verlo debatirse en el esfuerzo aparentemente inútil, sobre todo, a los que no entienden que si cada uno aportara lo suyo, aunque sean dos gotitas, otra sería la suerte del bosque….

Esta pequeña historia me sirve para ilustrar lo que vivo a diario.

Ayer me tocó escuchar una conferencia de mi admirado José Luis Espert. Un verdadero picaflor que no teme hacer el ridículo haciendo su parte.

José Luis hace lo suyo aunque sean las dos gotas que puede llevar en su pico. ¡Y te incomoda! Porque su mensaje te invita a hacer la tuya.

En el terreno de las ideas, el gran aporte que veo en el trabajo de Espert, radica en que insta a romper con una lógica cíclica que nos tiene dando vueltas sobre lo mismo desde hace 70 años. Las pruebas están a la vista, todo se repite con una constante, el populismo y la corrección política que nos tiene agonizando, incluso, al sector agropecuario que también cayó dentro de la misma lógica.

En el campo, después del voto de Cobos, nos sentamos en la orilla del río a mirar el incendio y a reírnos asustados de los “talibanes” autoconvocados que hacen el ridículo jugando a ser los bomberos del bosque.

Me resisto a compadecerme de Espert y quiero que le llegue, de alguna manera, la idea de que estamos a su lado defendiendo esas ideas que nos devuelven a la realidad.

No me entra en la cabeza como es posible que estemos empantanados en ridículos planteos de productivismo romántico para darle de comer a la mesa de los argentinos y al mundo mientras nos van obligando a vender los campos por fundirnos poco a poco.

Como puede ser que las voces que hablan sobre la carne sean las de Williams o Samid?

Como puede ser que los programas de los sábados por la mañana le den aire a Barchetta y su discurso socialista?

¿Cuál es la voz del campo? ¿Solo la populista?

Quien anunció la charla de José Luis hizo una introducción presentando al campo como el gran motor de la economía. Hacía una proyección aplicando el potencial del sector, (según fuentes como el ¡PEA!) para demostrar que podríamos darle de comer a 800 millones de habitantes, si el gobierno entendiera que debe tratarnos amigablemente mediante estímulos a la producción.

Era como escuchar a una prostituta explicándole a la madama y al dueño del prostíbulo que si no le pegaran, le proporcionaran un frasco de silocaína y un baño mas cerca del dormitorio, podría atender a mas clientes y así producir mas dividendos para hacer mas grande el prostíbulo.

“Empiecen por convencerse ustedes” reza Espert. “Asuman un discurso claro, dejen de pedir solo una tímida apertura de exportaciones y vayan por todo”

El campo tiene una titánica tarea, asumir su naturaleza y emprender la tarea de llenar el pico en el río y apagar el incendio.

No se trata de pedir un baño cerca de la cama. Se trata de dejar el prostíbulo.

Jmp

PD: Aguanten Espert y sus ideas.

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