miércoles, 6 de abril de 2016

Asume Cámpora Memoria 1

Lo que les voy a contar parecerá ficción pero es una historia patéticamente real.

Nos pasó a nosotros, permitimos que pase, es mas, la incubamos amorosamente hasta que tomó las calles y arruinó nuestras vidas para siempre.

Muchos parecen haber olvidado y presumen de su amnesia pero caminarán doblados por el peso de la vergüenza y la culpa en su conciencia (si es que la tienen) cuando les llegue el juicio final.

25 de mayo de 1973-24 de marzo 1976.

En el medio de ese período está encerrado uno de los capítulos mas negros de la historia argentina.

Lo recuerdo porque todo el mundo se empeña en pasarlo por alto, en hacer como que no ocurrió para presentar a lo que vino después como producto nacido de un repollo.

Desenfrenada carrera inflacionaria, violencia, vacío de poder, descomposición social, corrupción…

Una crónica cruda, seca y amarga de lo que pasó, sin ataques, sin acento. Te quiero recordar, contar y mostrar para dar testimonio que mantenga viva la memoria. Para que no se borren las tristes imágenes que muestran lo que somos.

Las heridas no están cicatrizadas porque nunca hubo verdad sobre ellas. Siempre las cubrió un relato de medias verdades que transformaron la historia en una gran mentira.

Te la voy a contar por partes.

Empiezo por el 25 de mayo de 1973 a las 13,37 horas, el teniente general Alejandro Agustín Lanusse entregó las insignias del poder a Hector Campora, presidente electo. La fórmula del FREJULI (Campora-Solano Lima) había triunfado en las elecciones del 11 de marzo por el 48,7% de los votos que depositaron casi 12 millones de argentinos

Ese día de fiesta para la democracia, como suelen cacarear los políticos, tuvo su lado B.

Un Torino chapa patente B-886568 explota y vuela por el aire desintegrando a sus ocupantes. Arde en medio de la avenida con las cuatro ruedas para arriba. Llamas y humo negro son la imagen de la furia, el desatino, la irracionalidad que rompe y quema todo lo que encuentra a su paso.

Es 25 de mayo, fecha noble para los argentinos, aunque no para todos. ¿Alguien se acuerda del dueño carbonizado del Torino chapa patente B-886568 victima de la acción de muchachos idealistas?

Nadie se acuerda. ¿No tenía madre ni abuela ni derechos humanos? Así inauguramos la nueva era “democrática”, así de pacíficos e inocentes.

Campora asume como presidente. Entre las personalidades invitadas a la ceremonia estaba Osvaldo Dorticós, presidente de Cuba. Después del acto, Campora brindó con el enviado de Fidel Castro y charló un largo rato con él.

Este encuentro no fue casual, la presencia del presidente de la Cuba marxista ya marcaba la tendencia del nuevo gobierno que había sido apoyado con entusiasmo a lo largo de la campaña electoral por todas las agrupaciones de izquierda y por los grupos mas radicalizados que luego aportaron cuadros para llenar el gabinete.

También entre los invitados extranjeros estaba Salvador Allende, presidente de Chile, para con quien Campora se llenó de palabras de elogio. El nombre del presidente comunista fue coreado largamente durante el acto. En ese momento, Chile se debatía en un desgarrador proceso, lucha callejera, inflación, desabastecimiento, desorden… sin embargo, el nuevo presidente argentino hizo gala de su amistad con Allende y la exhibió como una bandera.

Hubo muchas señales, insignias que los argentinos NO VOTARON: grupos con estandartes de la guerrilla subversiva con bandera comunista en el congreso.

Un lienzo con la leyenda de 5x1 (aludiendo a una amenaza de revancha y de muerte hecha por Perón en los últimos días de su segunda presidencia en 1955) colgado en el frente de un edificio en Plaza de mayo.

Poco tiempo tardamos los argentinos en darnos cuenta para que lado saltaba la liebre. La suerte ya estaba echada.

Basta por hoy, en el próximo capítulo te sigo contando por memoria, verdad y justicia… completa!!!

jmp

 

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