Doble estándar a la orden del día. Repudios para “todos y todas” pero nada para los represores bolivarianos.
Ahora entiendo la doble moral con la que se me repudió en el HCD de Pehuajó.
En estos tiempos hemos visto imágenes desgarradoras sobre lo que está sucediendo en Venezuela.
Se escapan a la censura, usando la magia de Internet.
Los “monstruos” que pegábamos calcos en la luneta del auto con frases como “Somos derechos y humanos“, al menos, tenemos la disculpa de no haber visto las imágenes del horror que hoy nos cuentan.
No existe un video mostrando gente cayendo de un avión. Tampoco uno mostrando una sesión de tortura en la ESMA o una grabación donde se vea o escuche a un funcionario entregando un bebe al coronel fulano o al general mengano.
La realidad no era explícita si no eras una víctima directa. La vida transcurría normal, si se puede decir normal mientras explotaban bombas.
Se jugaban los partidos, se hacían recitales y funcionaban los teatros. ¡Se jugó el mundial!! Y se ganó aunque todos hagan como que se olvidaron hasta del matador Marito Kempes.
Repudian a un tipo que se anima a decirles la verdad pero no se animan a reconocer lo que está pasando en Venezuela, aunque tengan la cruda evidencia.
Hoy tenemos la tortura y la muerte provocada por el terrorismo de Estado, ese que dicen que yo defiendo y reivindico. En vivo y en directo filmada por las victimas. Nuestros hermanos Venezolanos le muestran al mundo su sacrificio para salir a la libertad pero no. Eso NO LO VEN.
Esos gorilas enfundados en uniformes verde oliva nuevos con armamento ruso moderno terciado en la espalda, armados como para combatir a un imperio agresor, ¿Qué están haciendo? Torturando y matando a los venezolanos que marchan por la calle protestando contra el régimen que los mata de hambre.
Pero eso no es una dictadura.
¿Y lo que pasa en la trastienda? Veo imágenes de tres militares bolivarianos que se turnan para flagelar a tres muchachos que están apoyados contra la pared. Cachetadas, rodillazos en el vientre, puñetazos en la nariz. Los deja una hiena y los agarra la otra hasta hacerlos vomitar, defecar y orinar a culatazos por las costillas.
Estas imágenes dan la vuelta al mundo. Si las tengo yo, las debe haber visto hasta el Papa. ¿Qué pasó con ellos?
Lo que está pasando en Venezuela es indescriptible y eso que vemos sólo lo que logra filtrarse a la censura. Sólo vemos alguna toma desde el ángulo y la distancia que permita el miedo a ser encarcelado o asesinado.
Pero lo mas espeluznante es lo que pasa afuera de Venezuela. Nos jactamos de ser el continente menos violento, nos jactamos de la patria grande y la mar en coche, pero no somos capaces de hacer un carajo para ayudar.
¿Donde están la UN, OEA, EEUU, MERCOSUR, UNASUR, la Iglesia, los arzobispados, el Papa, los gobiernos de países amigos o vecinos? ¿Dónde están todos? ¿Para que sirven? Son todos inoperantes pero se las tiran de guardianes de la paz mundial. Son una gran mentira!!
¿Dónde está la solidaridad? ¿Por qué no hay condena a lo que pasa en Venezuela? El silencio es cómplice.
¿Es el petróleo de Venezuela el que está comprando el silencio del mundo?
¿O será el signo político con el que se identifica esta dictadura?
¿Que pasaría si esto lo estuviera haciendo una dictadura NO COMUNISTA?
Esto no se le puede consentir a ningún dictador ni de derecha ni de izquierda pero como Maduro es el sucesor de Chávez y representa la revolución Castro comunista, entonces, se le disculpa todo.
Si fuera derechoso, todos los gobiernos del mundo estarían condenando al régimen. Especialmente los gobiernos mas liberales y democráticos que están llenos de complejos progres.
La humanidad condena las actitudes reprochables, mucho mas, cuando cree que provienen de la derecha.
Es por eso que Hitler es el monstruo mas bestial y nadie habla de Mao y Stalin, a pesar de haber sido los mas grandes y feroces asesinos de la historia, despachándose 60 millones de almas cada uno.
La historia logró poner en el estante de la derecha a Adolf Hitler aunque era socialista y declaraba en sus discursos que combatiría a muerte al capitalismo. Eso lo convirtió en el monstruo de la historia.
El silencio es cómplice.
Los concejales de Pehuajó que se negaron a atender este tema son cómplices.
Ven en videos como matan a gente desarmada e indefensa. Lo ven y lo disculpan por ideología e idiotez.
Eso no tiene perdón.
Nosotros en los 70, al menos, no veíamos explícitamente lo que pasaba.
En Venezuela está a la vista muy claro, que unos ponen la carne y otros ponen las balas.
El silencio es cómplice.
Juan Martin Perkins.
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