sábado, 1 de julio de 2017

PELOTÓN DE FUSILAMIENTO


El entonces todavía coronel Julio Argentino Roca asediaba a Arredondo. Lo perseguía de cerca pero sin atacarlo. Despacito, iba limando sus fuerzas mientras deambulaban por Cuyo.
El depuesto gobernador de Mendoza manda un Chasque para que salga al encuentro de Roca con un mensaje.
El gaucho Cabituna galopeó 20 horas cuidando su flete “colorao”, burlando los innumerables riesgos y acechanzas de los llanos cuyanos, en plena guerra de revolución nacionalista de 1874 cuando Mitre y Arredondo se levantaron contra Sarmiento.
El celoso cuidado de su cabalgadura le jugó una mala pasada ya que, próximo a encontrar al coronel Roca, hizo un descanso y aprovechó para asearse en el río y emprolijar su indumentaria.
El coronel Roca leyó el corto mensaje mirando de reojo al chasque que permanecía sereno y digno con la misión cumplida. 
Mientras, sus colaboradores le aconsejaban desconfiar del mensajero porque el caballo no tenía aspecto de haber galopeado un día entero y la prolijidad de su aspecto personal lo hacían sospechoso.
El gaucho Cabituna era de pocas palabras. Tan pocas eran, que no le alcanzaron para defenderse de las sospechas y cuando alguien propuso matar al colorao para comprobar si había comido recientemente, el gaucho fue contundente: “el animal es inocente” exclamó.
Roca lo creyó un espía de Arredondo y ordenó pelotón de fusilamiento.
¿Cuántos gauchos Cabituna nos salen al cruce en medio del monte en esta vida? 
Muchos. Y el final es siempre el mismo. Pelotón de fusilamiento!!
Es lo que llamamos “Matar al mensajero”. Viene desde muy antiguo, en la edad media se azotaba a los portadores de noticias. Luego se los ahorcaba, se les cortaba la lengua para asegurar el “mutis por el foro” o se cortaba por lo sano y se los decapitaba.
Matar al mensajero nos quedó como metáfora. Es una frase hecha tan habitual entre nosotros, que no le damos importancia. Total, ahora no se fusila a nadie…. con balas. 
Ahora es solo con palabras. Ahora son fusilamientos mas civilizados. ¿Civilizados?
Por suerte para el Chasque, el teniente Fotheringham pudo convencer a Roca de matar al colorao para averiguar si había comido en las últimas horas y así salvó la vida del gaucho Cabituna.
Hace un año soy columnista de este medio y todas las semanas les cuento alguna historia. 
Trabajo sobre principios y valores. Me empeño en buscar la verdad y lucho contra el revisionismo mentiroso que deforma la historia convirtiéndola en relato. Dato mata relato, siempre.
Hoy les cuento la historia del gaucho Cabituna y me pongo en la piel del teniente Fotheringham para evitar el fusilamiento del mensajero.
Radio Mágica publicó una nota esta semana sobre una candidata a senadora provincial por la cuarta sección electoral. Una chica Pro a la que erigen con saña en enemiga pública.
La Gestapo reaccionó con virulencia defenestrando a Radio Mágica(el chasque gaucho Cabituna).
No les gustó el mensaje y desconfían que sea un espía de Arredondo (la oligarquía y otras gansadas). No desconfían, tienen la certeza del ratón que se cree el dueño de todo el queso!!
Inmediatamente llaman a formación y sin vendarte los ojos, te atan las manos a la espalda y fuego!! Fuego a discreción.
Dos cosas quiero decir hoy a los lectores:
Primero y principal, celebremos tener un medio donde publicar lo que nos salga del alma, así nomás, como nos salga. Sin censura previa. Celebremos y valoremos. ¡No tiene precio! ¡¡Sobre todo en una ciudad donde para publicarte un artículo en el diario te mandaban a sellarlo en mesa de entradas de la municipalidad por terror a perder la pauta por ofender al patrón!!!
Y después quiero decir que siento la obligación de solidarizarme con la candidata Cambiemos. Lo haría fuera del partido que fuera por ser una señora, una mujer, una madre que resta tiempo a su familia y lo ofrece para hacer lo mejor que puede con toda convicción, por haber sido elegida por el pueblo y por estar haciendo lo que prometió. Merece TODO nuestro respeto.
Desde esta columna quiero decir que sentiría vergüenza si no expresara estas palabras. Vergüenza por fusilar a un inocente. Vergüenza por los que agreden desde el barro de la politiquería barata y mas vergüenza por los que miran y dejan hacer en silencio cobarde.
Gracias Radio Mágica por permitir todas las voces, por abrir el debate y respetar las ideas.
Desde esta columna, el mensaje de hoy es: No subestimen nuestra inteligencia y no maten al mensajero porque tenemos muy claro que, si algo no nos agrada, le quitamos el único poder que tiene, nuestra atención… y nuestro voto.
Así de sencillo.
Juan Martín Perkins.


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