sábado, 15 de julio de 2017

MATRIMONIO ABUELO

Me divierte ver noticias de otros confines de la tierra. Por varios motivos, pero el principal es constatar que la imbecilidad no se concentra solo en los medios argentos. Hay de todo para tener y guardar en todos lados, por más desarrollado que el rincón del mundo sea. Es la condición humana.
Algunas noticias son increíbles. Verdaderamente parecen una jodita para VideoMatch.
Charlie Hebdo indigna a Italia con una viñeta sobre el terremoto.
Twitter se ríe y afea a Rajoy en su manera de pronunciar la palabra “mayorías”.
Cargan contra Charlize Theron porque su hijo lleva una peluca de Elsa de “Frozen”.
Una mujer de EEUU trata de demostrar desesperadamente que no está muerta.
Las nutrias sí que saben como disfrutar del verano.
Por suerte existe internet y los diarios circulan en su versión digital. Sería un crimen cortar árboles para poner en papel tanta gansada.
Entre tanta huevada siempre se rescatan cosas interesantes. Alguna nota de color salva el honor.
Hoy publican la foto de un señor de 100 años junto a una señora de 96, acostados y tomados de la mano, cobijados bajo una manta que tiene estampada la frase “I love you”
Ellos tienen 77 años de matrimonio. Fueron esposos durante toda sus vidas y ahora están muriendo tomados de la mano.
Bajo la foto está el relato de una nieta que dice que la abuela muere en ese instante, por lo cual, ese es el último acto de amor.
La imagen es muy emocionante…. Conmovedora! Sin embargo, los comentarios de los internautas no se corresponden con un cuadro de tamaña belleza.
Alguien dice: “lamento la perdida, pero que gran forma de irse, en una cama caliente junto a tu pareja y bien atendidos, rodeados de familia y amigos”
La frase del internauta es muy representativa del ser popular de estas épocas y me llamó a la reflexión.
El denominador común entre los comentarios pareciera ser: “Tuvieron mucha suerte”.
A pesar de que la nieta en su relato resalta los 77 años de “matrimonio”, los internautas se empeñan en llamarlos “pareja” y destacan la suerte que tuvieron en la vida, como si todo fuera un producto de la casualidad.
Es sabido nuestra progresiva dificultad para unir causa con efecto y la tendencia a exaltar nuestras pulsiones animalistas.
Por ahora dicen pareja, pronto dirán casal, par, yunta o inventaremos un genérico mas deshumanizado para guardar en el olvido al “pretencioso y discriminador“ termino matrimonio.
77 años de matrimonio son algo mas que suerte y amor. Sin entrar en cuestiones religiosas, ¿podemos pensar en toda la cantidad de cosas que se deben poner para coronar 77 años de matrimonio?
¿Podemos unir causa con efecto e imaginar por qué estamos rodeados de familia y amigos cuando morimos después de haber vivido “bien“? 
Se muere bien cuando se ha vivido bien. Espero que se entienda los alcances de termino “bien”.
Me gustó el énfasis de la nieta respecto del matrimonio de sus abuelos. El énfasis sobre los actos voluntarios que necesita la institución matrimonial para salir airoso a través de tantos años. Sucesión de momentos no siempre del todo felices.
No es todo amor, contigo a pan y cebolla. No. Hay mucho más. Cada cual lo sabe, pero pocos están dispuestos a perseverar en esos “actos voluntarios”, entonces, cada vez le vamos bajando un poco más el compromiso.
La diferencia entre pareja y matrimonio no es solo una libreta, un contrato o un documento. Hay más, pero siempre me pregunto por qué somos cada vez más reacios a poner esa firma.
Tenemos escrituras para la casa o el departamento, título para el auto, contratos de alquiler y papelería para todas las actividades que desarrollamos, pero nos olvidamos de la libreta de matrimonio.
¿Qué huevada no? Y después decimos que la familia es la base de la sociedad.
El matrimonio, entonces, es la base de la familia, la fabrica de vida y de historia.
El matrimonio es de siempre, de la cultura en la que todo se arregla. No como hacemos ahora, en la cultura del descarte que, ante la mínima rotura, tiramos y compramos nuevo.
Entonces…, ama y cásate. 
Juan Martín Perkins


No hay comentarios:

Publicar un comentario