sábado, 10 de marzo de 2018

10 AÑOS

Me gustaría poder escribir algo a la medida de los productores agropecuarios. Un mensaje que usara las palabras justas. Sin altisonancias, con humildad y respeto, como les gusta comunicarse a los verdaderos hombres y mujeres de campo.
Todos sabemos que estos son momentos difíciles. La seca es feroz… porque achicharra hasta el alma.
Pero también sabemos que el campo siempre da revancha, todo pasa y esto también pasará.
No es fácil encontrar las palabras cuando se te está evaporando la esperanza del progreso que te proporcionaría un esperado resultado económico… que sabes que no llegará y te quedarás con deudas.
Te armarás de paciencia… y a volver a empezar. Esto es así. Es nuestra naturaleza. Son gajes del oficio para una fábrica a cielo abierto.
Quería decir algo, chacarero, gringo, paisano, colega, compañero, querido amigo, que te reconforte, aunque sea un poquito. Que te reconozca el esfuerzo y te haga sentir acompañado. ¡No estás solo!
Está muy claro, que estás soportando una presión impositiva tan salvaje y feroz como la seca, aunque no te quejas porque le estás poniendo el hombro al país, pechando con toda la fuerza. 
Cuál de las dos mas implacable!!, la seca o los impuestos!!
Es bueno y oportuno aclararlo, justo a 10 años de la 125. Cuando inventaron aquello de la “renta extraordinaria” y te obligaron a subirte a la ruta para evitar que te saquearan.
El domingo 11 de marzo hará 10 años y, a pesar de los avatares de la naturaleza, quiero que recuerdes esa gesta con orgullo y alegría. Porque supiste estar a la altura. Como siempre, callado y respetuoso, poniendo el cuerpo como tantas veces de tranqueras adentro. Y supiste defender lo que por derecho te corresponde.
Tu renta, el resultado de tu esfuerzo, que nunca es extraordinaria porque sabemos que la actividad tiene estas contingencias que nos llevan las previsiones.
Lo sabemos y las aceptamos como reglas de juego de la producción agropecuaria y la vida en el interior productivo que depende del campo.
El 11 de marzo debe ser recordado con orgullo y alegría teniendo en claro que aceptamos con humildad lo que Dios manda, pero sabemos plantarnos ante la injusticia y el atropello de burócratas de ayer, hoy y siempre que pretendan intervenir en cada acto privado de nuestra vida para despojarnos de lo que es nuestro.
Viva el campo y la ciudad. Viva la vida en el interior y la cultura del trabajo.
Juan Martín Perkins.

No hay comentarios:

Publicar un comentario