Un amigo me dice, loco vos a veces me haces recalentar con lo que escribís. Hoy le rompo el termostato.
Murió Thatcher y el mundo se conmovió en un sentido y en el otro.
Siempre pasa cuando muere una personalidad tan fuerte.
He logrado obtener una visión que trasciende los limites del propio ombligo argentino. Respeto mucho la figura de Margaret Thatcher porque representa el perfil de estadista que yo valoro, además de por su carácter, también por cosmovisión y por su ideología.
Dicho esto para explicar desde donde hablo, me quiero dedicar al análisis de la figura de Thatcher que han hecho hoy en los medios diferentes personalidades con visión “argentina”
Escuché y leí dos “metáforas de la argentina” que me obligan a escribir.
La vuvuzela Tóxica, como llamo a Victo Hugo Morales, no me sorprendió. Tiene coherencia en sus dichos con su clara ideología. Es fácil hacer lo que él hace porque practica en discurso amigo del argentino medio patriotero. Victor Hugo caza en el zoológico, lo asume y lo practica con orgullo sabiendo que ofende mucho la inteligencia de una minoría a la que destrata con sumo placer.
En el caso de la nota de Federico Pinedo, de quien yo esperaba una visión con otra perspectiva a pesar de su condición de “malvinero”, tuve una sorpresa que me deja un sabor amargo.
No comparto pero entiendo que VHMorales profese y recite esa sanata con tanta deshonestidad intelectual. El mundo ya tropezó con esa piedra y a pesar de que los muros ya cayeron y el comunismo implosionó está lleno de profetas que nos llevan a dar de cabeza contra la misma piedra. Se trata de repetir la historia. Ellos lo saben por eso alertan de que no dejemos convertir a Francisco en Juan Pablo II para abortar el “socialismo del siglo 21”
En cierta manera, sin decirlo, Pinedo opera en el mismo sentido. Paradójicamente representa la otra idea, pero de la boca para afuera.
Para pegarle a la visión del mundo que representa Thatcher ambos, Morales y Pinedo, usan al Gral Belgrano y reducen el talento político de la líder británica a la frase “húndanlo”. Ese dato los habilita a zanatearnos con la cantidad de razones que existen para No quererla.
Según la apreciación de Pinedo, el crucero no representaba un peligro para la flota británica (solo pescaban y tomaban sol en la cubierta), argumento que sigue la misma lógica que “crimen de lesa humanidad con el terrorismo de estado”. Nos pone en condición de indefenso montonero ante aprovechador militar que representa el poder del estado.
Pensamiento mágico. Constante demagógica por izquierda y derecha.
Otro argumento compartido por ambos es que la “Dama de hierro” no nos devolvió la democracia.
Pinedo aporta, además, demagogia de su cuño para aclarar que “la democracia la recuperamos gracias a los demócratas que lucharon por ella”. ¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!!¿¿¿¿¿¿¿¿???????
Como no encontró demócratas contemporáneos para poner de ejemplo, Pinedo escapó en el tiempo hacia el pasado para apelar a las figuras de San Martín y Belgrano como “republicanos antimonárquicos” lo cual denota que si no es ignorante es mentiroso, ya que en 1810 el problema justamente es que querían un rey porque Napoleón tenía en jaque a “nuestro“ Fernando VII.
Parece infantil la columna de alguien tan crítico de pico del “relato” kirchnerista. Pinedo apela a la memoria de “los que “murieron” en defensa de sus ideales contra los autoritarismos de cualquier signo político. Los que dieron la vida en nombre de la soberanía popular”.
Esta bien Pinedo, Margaret no nos trajo la democracia. Mejor se la adjudicamos a Alfonsín ya que pronto tenemos elecciones y vos tenés que ir por su electorado.
Es verdad que Thatcher se ató a un dogma simple. “Máximo mercado y mínimo estado” ¿y? Nunca pensé que eso pudiera ser motivo de descalificación por un diputado del Pro.
Hay que tener mucha estatura para sentarte a escribir una columna el día del funeral de una líder con alcance global como Thatcher y asociarla a su contexto con personalidades como Reagan, Juan Pablo II y solo decir desde tu condición de malvinero del Pro que esa sociedad de líderes del “populismo neoconservador”, que creyó en la capacidad creadora de la libertad de cada persona, en realidad se equivocó porque no recordaron lo suficiente la necesaria “dignidad de todos” (te faltó aclarar y todas).
Me descoloca Pinedo. Sobre todo cuando dice que Juan Pablo fue clave en desactivar totalitarismos de ¡DERECHA! Como el Nazifascismo. Todos los días se aprende algo nuevo. Nazismo de derecha!!!
Por lo menos habría que dedicarle un poco mas de letras al de Izquierda… que siempre nos olvidamos de Stalin y eso que es el carnicero mas grande que tuvo la humanidad. Claro, no es cool en los tiempos que corren pegarle a la zurda entonces le buscamos la vuelta. Vienen elecciones. Dale Pinedo, una de cal y otra de arena.
Hay que tener estatura para meterte con lo personal. Sobre todo el día de la muerte.
La vuvuzela se metió con la copa de leche que la Dama les sacó a los niños en el colegio. Lo que no dijo fue que lo hizo a la vez que pidió a los padres que desayunen con sus hijos en sus casas.
Decir que Thatcher inauguró un estilo de “intransigencia extrema” la dama de hierro del “esto no se negocia” me hace acordar cuando ví al diputado escondido detrás de las cortinas del recinto de sesión del congreso durante la discusión de la unión civil. Cosas. El no vota si es un compromiso.
Pinedo corrige a Thatcher, toma pa vos, chupate esa mandarina… y de la mano de VHMorales!!!!
Al terminar la nota y para reafirmar su argentinidad al palo la corona con un golpe bajo. Mas que bajo rastrero.
"Su último gesto, aun al borde de la senilidad, fue homenajear a Pinochet, con quien tomó el té recordando los tiempos en que trabajaron juntos para que fuera derrotado nuestro país“.
Pinedo lo dice porque tomó el té con ellos pero no aprendió nada de diplomacia.
Pinedo es conciliador, trabaja en la construcción de una paz duradera solo con las armas de la democracia, sabe que nadie es infalible y que el otro también puede tener razón.
Pinedo busca acuerdos en el centro y construye consensos mayoritarios porque tiene sus principios e ideales pero, si no te gustan, puede adoptar otros.
Una joya parecida a la de la vuvuzela tóxica. Sanata pura.
Por suerte me rescató una nota que le hicieron a Meryl Streep, que la interpretó en una película memorable que le valió el Oscar.
Primero aclaró que ella no es conservadora así que estudió el guión y se metió en el personaje con cierto prejuicio. A medida que la fue conociendo EL PERSONAJE SE APODERÓ DE ELLA. Descubrió que era encantadora, sensible, fina y piadosa.
La admiró con toda estima y consideración y se confesó muy apenada por su muerte.
Meryl es del partido demócrata.
Recomiendo la película y ser un poco mas prudente.
Hay que tener estatura.
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