Sigo con los 70.
¿Por qué lo hago? ¿Viste cuando a veces te sentás ante la tele o en la compu a ver un video de los aviones incrustándose en las torres? Todavía nos horrorizamos ¿no?
Bueno, el horror nos parece un hecho lejano, es cosa de coches bomba en Israel o India o Nueva York. Es cosa de bombazos en trenes de Atocha en Madrid o barbaridades de los corta cabezas de Isis.
El horror nos parece lejano y reducido a un teatro de París, de otra realidad, como de ficción.
No caemos en cuenta que tuvimos de estos procesos violentos en nuestra historia reciente ante nuestra propia nariz. En nuestra ciudad, barrio, colegio, o el semáforo de la esquina.
Nos pasó por arriba y defecó encima nuestro mientras nos pisaba, pero acá no ha pasado nada.
La memoria colectiva NO LO REGISTRA porque es “subjetiva”
Sin embargo, los hechos y sus victimas también son parte de nuestro pasado y están en nuestra historia esperando que un día, finalmente, recuperemos la dignidad de la memoria completa.
En la Argentina de los 70, los actos terroristas fueron moneda corriente de una táctica de “guerra” revolucionaria.
No fueron hechos aislados sino una acción sistemática contra la población civil organizada bajo un gobierno elegido de manera democrática.
Contaban con el apoyo de estados extranjeros y tenían como objetivo la toma del poder político.
Este proyecto produjo 21.642 hechos de diferente magnitud que dejaron MILES de victimas cuyo numero no está determinado aún fehacientemente porque los gobiernos posteriores se han concentrado mas sobre los derechos de los perpetradores que sobre los de sus víctimas.
Por eso te escribo, para hacer memoria de estas atrocidades. Para que veas que a vos también te voltearon las torres en tu propia nariz. A ver si podemos hacer algo con este dato… ¿dale?
Sigamos por la noche negra del 25 de mayo de 1973. Cámpora recién asumido, y ya te conté la banda que con la que cubrió los ministerios. ¿Te acordás? Uno solo te refresco, JOSÉ LOPEZ REGA en Bienestar Social. ¿Todo dicho? Vas a ver que no!!
Fue el día mas largo de la Argentina entre mayo del 73 y marzo del 76.
Esa noche, todos los guerrilleros salieron de las cárceles.
Pocos días después del triunfo de Cámpora, los miembros de la cámara federal (que habían juzgado y condenado a los delincuentes subversivos) empezaron a sufrir amenazas de muerte.
Además de esta presión clandestina (amenazas) se ejerció sobre ellos otra presión “oficial”. Se les pidió aflojar con las investigaciones a las actividades subversivas.
Por orden expresa de Cámpora se suspendieron acciones que debía desarrollar la justicia para el avance de investigaciones.
La situación se hizo insostenible para los camaristas. Poco a poco retiraron sus cosas de las oficinas sabiendo que la Cámara estaba a punto de desaparecer.
Un mes antes de la asunción de Cámpora, los camaristas enviaron las armas secuestradas a los terroristas al arsenal naval y pusieron en manos de la armada fotocopias de la documentación ante la certeza de que sino, sería quemada por las nuevas autoridades.
Tenían pruebas, entre otras cosas, de que el ministro del Interior ESTEBAN RIGHI había ordenado a un grupo de “amigos” que hicieran desaparecer una importante documentación.
Así se llegó al 25 de mayo de 1973.
A las 20,30, JUAN MANUEL ABAL MEDINA, secretario del movimiento justicialista y hermano de uno de los asesinos de Aramburu, llamó por teléfono al ministro RIGHI y le exigió un decreto de Campora para largar a todos terroristas presos en Villa Devoto y Caseros.
RIGHI contestó: “Quedate tranquilo. Voy a hablar con Campora. Esta noche los largamos a todos”
Media hora mas tarde, Abal Medina insistió y un Righi eufórico le informó que el decreto ya estaba firmado.
Abal Media y sus acólitos se apoderaron de autos, camiones y colectivos , juntaron toda la gente que pudieron y fueron hasta el penal de Villa Devoto, al que tomaron por asalto a sangre y fuego.
Abal Medina habló desde las almenas. Se produjo un tiroteo y hubo muertos y heridos pero las cifras nunca se conocieron.
A la 1 de la madrugada del 26 quedaron en libertad TODOS los presos, delincuentes comunes y TERRORISTAS.
Tiempo después fue asesinado en la puerta de su casa, Viamonte al 1500, el juez Jorge Quiroga, de la Cámara Federal.
Los que lo mataron eran terroristas recientemente liberados en aquella noche del 25 de mayo de 1973.
En apenas una pocas horas, por orden del presidente Cámpora que había prometido “Paz y Unidad”, estaban en la calle y con armas en la mano los que regarían el país con sangre y fuego sobre muchos inocentes.
Hasta la próxima.
jmp
¿Por qué lo hago? ¿Viste cuando a veces te sentás ante la tele o en la compu a ver un video de los aviones incrustándose en las torres? Todavía nos horrorizamos ¿no?
Bueno, el horror nos parece un hecho lejano, es cosa de coches bomba en Israel o India o Nueva York. Es cosa de bombazos en trenes de Atocha en Madrid o barbaridades de los corta cabezas de Isis.
El horror nos parece lejano y reducido a un teatro de París, de otra realidad, como de ficción.
No caemos en cuenta que tuvimos de estos procesos violentos en nuestra historia reciente ante nuestra propia nariz. En nuestra ciudad, barrio, colegio, o el semáforo de la esquina.
Nos pasó por arriba y defecó encima nuestro mientras nos pisaba, pero acá no ha pasado nada.
La memoria colectiva NO LO REGISTRA porque es “subjetiva”
Sin embargo, los hechos y sus victimas también son parte de nuestro pasado y están en nuestra historia esperando que un día, finalmente, recuperemos la dignidad de la memoria completa.
En la Argentina de los 70, los actos terroristas fueron moneda corriente de una táctica de “guerra” revolucionaria.
No fueron hechos aislados sino una acción sistemática contra la población civil organizada bajo un gobierno elegido de manera democrática.
Contaban con el apoyo de estados extranjeros y tenían como objetivo la toma del poder político.
Este proyecto produjo 21.642 hechos de diferente magnitud que dejaron MILES de victimas cuyo numero no está determinado aún fehacientemente porque los gobiernos posteriores se han concentrado mas sobre los derechos de los perpetradores que sobre los de sus víctimas.
Por eso te escribo, para hacer memoria de estas atrocidades. Para que veas que a vos también te voltearon las torres en tu propia nariz. A ver si podemos hacer algo con este dato… ¿dale?
Sigamos por la noche negra del 25 de mayo de 1973. Cámpora recién asumido, y ya te conté la banda que con la que cubrió los ministerios. ¿Te acordás? Uno solo te refresco, JOSÉ LOPEZ REGA en Bienestar Social. ¿Todo dicho? Vas a ver que no!!
Fue el día mas largo de la Argentina entre mayo del 73 y marzo del 76.
Esa noche, todos los guerrilleros salieron de las cárceles.
Pocos días después del triunfo de Cámpora, los miembros de la cámara federal (que habían juzgado y condenado a los delincuentes subversivos) empezaron a sufrir amenazas de muerte.
Además de esta presión clandestina (amenazas) se ejerció sobre ellos otra presión “oficial”. Se les pidió aflojar con las investigaciones a las actividades subversivas.
Por orden expresa de Cámpora se suspendieron acciones que debía desarrollar la justicia para el avance de investigaciones.
La situación se hizo insostenible para los camaristas. Poco a poco retiraron sus cosas de las oficinas sabiendo que la Cámara estaba a punto de desaparecer.
Un mes antes de la asunción de Cámpora, los camaristas enviaron las armas secuestradas a los terroristas al arsenal naval y pusieron en manos de la armada fotocopias de la documentación ante la certeza de que sino, sería quemada por las nuevas autoridades.
Tenían pruebas, entre otras cosas, de que el ministro del Interior ESTEBAN RIGHI había ordenado a un grupo de “amigos” que hicieran desaparecer una importante documentación.
Así se llegó al 25 de mayo de 1973.
A las 20,30, JUAN MANUEL ABAL MEDINA, secretario del movimiento justicialista y hermano de uno de los asesinos de Aramburu, llamó por teléfono al ministro RIGHI y le exigió un decreto de Campora para largar a todos terroristas presos en Villa Devoto y Caseros.
RIGHI contestó: “Quedate tranquilo. Voy a hablar con Campora. Esta noche los largamos a todos”
Media hora mas tarde, Abal Medina insistió y un Righi eufórico le informó que el decreto ya estaba firmado.
Abal Media y sus acólitos se apoderaron de autos, camiones y colectivos , juntaron toda la gente que pudieron y fueron hasta el penal de Villa Devoto, al que tomaron por asalto a sangre y fuego.
Abal Medina habló desde las almenas. Se produjo un tiroteo y hubo muertos y heridos pero las cifras nunca se conocieron.
A la 1 de la madrugada del 26 quedaron en libertad TODOS los presos, delincuentes comunes y TERRORISTAS.
Tiempo después fue asesinado en la puerta de su casa, Viamonte al 1500, el juez Jorge Quiroga, de la Cámara Federal.
Los que lo mataron eran terroristas recientemente liberados en aquella noche del 25 de mayo de 1973.
En apenas una pocas horas, por orden del presidente Cámpora que había prometido “Paz y Unidad”, estaban en la calle y con armas en la mano los que regarían el país con sangre y fuego sobre muchos inocentes.
Hasta la próxima.
jmp
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