La columna de hoy va dedicada a los que están azorados con las declaraciones de Bonafini después de la cumbre con Bergoglio.
Para recordar de donde venimos y valorar los esfuerzos que estamos haciendo por salir de la oscuridad.
Relato, siempre relato de los especialistas del relato.
Sigo en abril de 1974.
López Rega saca de la galera el “Altar de la Patria”, un mausoleo gigantesco y multimillonario donde, sin consultar a nadie, pensaba depositar los restos de todos los próceres.
Juan Carlos Basile, de Vivienda y Urbanismo, firma el proyecto. El congreso vota a favor, aplaude y se conmueve como si declarara la independencia en la casita de Tucumán.
Ponen la piedra fundamental en la Av. Figueroa Alcorta en la intersección con la calle Austria, donde ahora está el edificio de la TV pública, ex ATC.
Rompen la calle, dinamitan un puente, llenan de carteles y crean un caos de tránsito.
Bienestar Social Ministerio del Pueblo y Secretaría de Vivienda y Urbanismo prometen el ALTAR DE LA PATRIA “hermanados en la gloria vigilamos los destinos de la Patria, que nadie use nuestro recuerdo para desunir a los argentinos”, decía un cartel que yo veía desde el balcón de mi abuela.
Pasa el tiempo. El proyecto no avanza mas que en el relato, los obreros encuentran cables, cloacas y la base del monumento frustrado a Eva Perón. Cada día que pasa la obra cuesta mas y mas. El tránsito de la avenida se enloquece. Hay protestas, nadie explica nada. El altar se convierte en basural y nido de ratas en pleno barrio Parque. Fin de relato mientras se roba al pueblo en nombre de la memoria de sus “héroes”.
Al mismo tiempo se despachan a Mor Roig que encontrará su turno en la gran interna peronista.
“Moriré el día que tenga que morir, pero moriré en la preocupación de la cosa política” dijo el ex ministro antes de correr la misma suerte de Rucci. Otra Traviata! Esta vez con 32 agujeros.
Ministro del interior de Lanusse, artífice de la Hora del Pueblo y del GAN (gran acuerdo nacional), democrático, dialoguista, radical de la línea nacional de Balbín.
Un frío día de julio del 74, ya retirado de la política, sin un solo custodio, mientras almorzaba con amigos en “Rincón de Italia”, restorán de San Justo, fue asesinado por la espalda.
¿Podes imaginar el estado de enfermedad moral que afectaba entonces a la Nación? Cruel e irracional asesinato que nos sumía en el caos, desgobierno, violencia e inseguridad producto de las profundas contradicciones internas del peronismo como de las acechanzas de los cultores de la muerte que se ensañaron con todos los argentinos y nos metieron en la noche mas oscura y larga de la historia.
Claro, el relato nunca tiene en cuenta esta parte de la historia. No son víctimas, Mor Roig ni sus 4 hijos y sus varios nietos…. Nos son víctimas…. ¿Qué son?
Montoneros se adjudicó la obra de arte. Explicaron sueltos de cuerpo que lo hicieron para advertir al gobierno de Isabel (acababa de morir Perón) y a Balbín.
Advertían que ellos debían ser tenidos en cuenta en la toma de decisiones. ¿Vas entendiendo? El poder en la punta de los fusiles. Así de sencillo.
Clásico de Montoneros, tirar un muerto para negociar. Mataban a alguien no por lo que era o había hecho sino por lo que representaba simbólicamente. Nada de “diálogo y acuerdo“ como predicaba el ex ministro.
Para que no quedaran dudas, Montoneros coreaba en asambleas universitarias:
“Hoy hoy hoy…..,
que contento estoy,
los montoneros que mataron a Mor Roig”.
No se trataba de matar por defenderse, se mataba por matar, por cálculo y además se coreaban grititos de alegría festejando la muerte.
Vivar la muerte, alegrarse y festejar la muerte es una expresión fascista… no? Acá, en Alemania, Cuba Rusia o China.
Te voy a ir contando algunos de los tantísimos “célebres actos patrióticos” de ésta “juventud maravillosa”, pero la sigo otro día para no aburrir.
Te anticipo…., el denominador común siempre es por la espalda, a traición.
Chau, me voy a ver el video de Hebe en el Vaticano. Te dije que me gusta la historia completa.
Hasta la próxima.
jmp
Para recordar de donde venimos y valorar los esfuerzos que estamos haciendo por salir de la oscuridad.
Relato, siempre relato de los especialistas del relato.
Sigo en abril de 1974.
López Rega saca de la galera el “Altar de la Patria”, un mausoleo gigantesco y multimillonario donde, sin consultar a nadie, pensaba depositar los restos de todos los próceres.
Juan Carlos Basile, de Vivienda y Urbanismo, firma el proyecto. El congreso vota a favor, aplaude y se conmueve como si declarara la independencia en la casita de Tucumán.
Ponen la piedra fundamental en la Av. Figueroa Alcorta en la intersección con la calle Austria, donde ahora está el edificio de la TV pública, ex ATC.
Rompen la calle, dinamitan un puente, llenan de carteles y crean un caos de tránsito.
Bienestar Social Ministerio del Pueblo y Secretaría de Vivienda y Urbanismo prometen el ALTAR DE LA PATRIA “hermanados en la gloria vigilamos los destinos de la Patria, que nadie use nuestro recuerdo para desunir a los argentinos”, decía un cartel que yo veía desde el balcón de mi abuela.
Pasa el tiempo. El proyecto no avanza mas que en el relato, los obreros encuentran cables, cloacas y la base del monumento frustrado a Eva Perón. Cada día que pasa la obra cuesta mas y mas. El tránsito de la avenida se enloquece. Hay protestas, nadie explica nada. El altar se convierte en basural y nido de ratas en pleno barrio Parque. Fin de relato mientras se roba al pueblo en nombre de la memoria de sus “héroes”.
Al mismo tiempo se despachan a Mor Roig que encontrará su turno en la gran interna peronista.
“Moriré el día que tenga que morir, pero moriré en la preocupación de la cosa política” dijo el ex ministro antes de correr la misma suerte de Rucci. Otra Traviata! Esta vez con 32 agujeros.
Ministro del interior de Lanusse, artífice de la Hora del Pueblo y del GAN (gran acuerdo nacional), democrático, dialoguista, radical de la línea nacional de Balbín.
Un frío día de julio del 74, ya retirado de la política, sin un solo custodio, mientras almorzaba con amigos en “Rincón de Italia”, restorán de San Justo, fue asesinado por la espalda.
¿Podes imaginar el estado de enfermedad moral que afectaba entonces a la Nación? Cruel e irracional asesinato que nos sumía en el caos, desgobierno, violencia e inseguridad producto de las profundas contradicciones internas del peronismo como de las acechanzas de los cultores de la muerte que se ensañaron con todos los argentinos y nos metieron en la noche mas oscura y larga de la historia.
Claro, el relato nunca tiene en cuenta esta parte de la historia. No son víctimas, Mor Roig ni sus 4 hijos y sus varios nietos…. Nos son víctimas…. ¿Qué son?
Montoneros se adjudicó la obra de arte. Explicaron sueltos de cuerpo que lo hicieron para advertir al gobierno de Isabel (acababa de morir Perón) y a Balbín.
Advertían que ellos debían ser tenidos en cuenta en la toma de decisiones. ¿Vas entendiendo? El poder en la punta de los fusiles. Así de sencillo.
Clásico de Montoneros, tirar un muerto para negociar. Mataban a alguien no por lo que era o había hecho sino por lo que representaba simbólicamente. Nada de “diálogo y acuerdo“ como predicaba el ex ministro.
Para que no quedaran dudas, Montoneros coreaba en asambleas universitarias:
“Hoy hoy hoy…..,
que contento estoy,
los montoneros que mataron a Mor Roig”.
No se trataba de matar por defenderse, se mataba por matar, por cálculo y además se coreaban grititos de alegría festejando la muerte.
Vivar la muerte, alegrarse y festejar la muerte es una expresión fascista… no? Acá, en Alemania, Cuba Rusia o China.
Te voy a ir contando algunos de los tantísimos “célebres actos patrióticos” de ésta “juventud maravillosa”, pero la sigo otro día para no aburrir.
Te anticipo…., el denominador común siempre es por la espalda, a traición.
Chau, me voy a ver el video de Hebe en el Vaticano. Te dije que me gusta la historia completa.
Hasta la próxima.
jmp
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